Con el tiempo entendí que sí nos quisimos.
Pero también entendí que ambos llegamos heridos.
Él tenía miedo de no ser suficiente. Yo tenía miedo de volver a perderme intentando salvar a alguien.
Y aun así intentamos amarnos.
Dos personas fingiendo ser fuertes mientras por dentro tenían terror de ser abandonadas.
Tal vez por eso conectamos tan rápido. Porque reconocimos el dolor del otro incluso detrás de las pantallas.
Pero amar también requiere paz.
Y nosotros solo sabíamos sentir demasiado.