Creo que ambos supimos el momento exacto donde todo empezó a volverse real.
Y eso nos asustó.
Porque mientras más importante se volvía alguien, más miedo daba perderlo.
Él empezó a alejarse poquito a poquito. No de golpe. No con maldad.
Solo… como alguien que no sabe qué hacer con todo lo que está sintiendo.
Y yo lo notaba.
Notaba las respuestas tardías. Los silencios raros. La manera en que a veces parecía querer acercarse… Creo que ambos supimos el momento exacto donde todo empezó a volverse real.
Y eso nos asustó.
Porque mientras más importante se volvía alguien, más miedo daba perderlo.
Él empezó a alejarse poquito a poquito. No de golpe. No con maldad.
Solo… como alguien que no sabe qué hacer con todo lo que está sintiendo.
Y yo lo notaba.
Notaba las respuestas tardías. Los silencios raros. La manera en que a veces parecía querer acercarse… y otras veces huir.
Pero incluso así, seguíamos regresando el uno al otro.
Como si ninguna distancia emocional terminara siendo suficiente para romper completamente la conexión.y otras veces huir.
Pero incluso así, seguíamos regresando el uno al otro.
Como si ninguna distancia emocional terminara siendo suficiente para romper completamente la conexión.