Hay cosas que nunca nos dijimos directamente.
Nunca hablamos de amor de la manera en que lo hacen las películas. Nunca prometimos quedarnos para siempre. Nunca pusimos nombre exacto a lo que éramos.
Y aun así… yo sentía todo.
Lo sentía en las canciones que me enviaba. En la manera en que me escuchaba cuando tenía días difíciles. En cómo recordaba detalles pequeños que nadie más notaba.
Supongo que algunas personas no necesitan decir “te amo” para quedarse viviendo dentro de ti.
Porque el cariño verdadero siempre encuentra otras maneras de hablar.