"Lo más Real Que Nunca existió"

Capítulo 30 : El bloqueo

Creo que ninguna despedida duele tanto como las que llegan sin un verdadero cierre.
Y lo nuestro terminó así.
Sin una última conversación bonita. Sin explicaciones completas. Sin ese momento donde dos personas se miran y aceptan que ya no pudieron salvar lo que tenían.
Simplemente pasó.
Y de pronto ya no estabas.
El bloqueo dolió más de lo que me atreví a admitirle a otras personas.
Porque no solo sentí que perdía contacto contigo.
Sentí que perdía acceso a una parte importante de mi vida.
A nuestras conversaciones. A nuestra rutina. A la persona que durante tanto tiempo había sido mi lugar seguro.
Recuerdo quedarme mirando la pantalla intentando entender cómo alguien que antes estaba tan presente podía desaparecer de manera tan definitiva.
Y aun así… nunca pude odiarte.
Porque incluso rota, seguía entendiendo que ambos estábamos intentando sobrevivir a nuestras propias heridas.
Tal vez alejarnos era la única manera que encontraste para protegerte.
O para protegernos.
Y aunque me dolió muchísimo… una parte de mí siempre supo que el cariño entre nosotros había sido real.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.