Porque al final… esta historia nunca fue realmente sobre el dolor.
Fue sobre todo lo que despertaste en mí.
Y creo que eso es lo primero que quiero que sepas si algún día lees estas páginas.
Durante mucho tiempo pensé que las personas llegaban a nuestra vida para quedarse para siempre o para desaparecer completamente.
Pero contigo entendí que existen conexiones que no encajan en ninguna de esas dos cosas.
Porque aunque la vida nos llevó por caminos distintos… aunque hubo silencios, distancia y despedidas que nunca terminamos de entender completamente… sigues existiendo en mí de maneras que probablemente nunca vas a imaginar.
En canciones. En ciudades. En madrugadas. En ciertas versiones de mí que nacieron gracias a ti.
Y honestamente… qué extraño y qué bonito es que alguien que nunca pude abrazar terminara cambiando tanto mi vida.
A veces me gustaría que pudieras verte a través de mis ojos.
Para que entendieras cuánto ayudaste a una persona que estaba intentando sobrevivir emocionalmente cuando llegaste.
Porque tú no solo me hiciste sentir querida.
Me hiciste sentir acompañada.
Incluso en mis peores momentos encontraste maneras de hacerme reír, de escucharme y de devolverme un poquito de luz cuando más la necesitaba.
Y quizá nunca te agradecí suficiente por eso.
Tal vez nunca encontré las palabras correctas mientras todavía éramos parte de la vida del otro.
Pero aquí están ahora.
En cada capítulo. En cada recuerdo. En cada parte de esta historia que existe porque tú exististe primero dentro de mí.
Nunca escribí este libro para hacerte sentir culpa.
Lo escribí porque algunas personas dejan huellas demasiado profundas como para fingir que nunca estuvieron ahí.
Y tú dejaste muchísimas.
No sé qué piense la vida hacer con nosotros después de esto.
No sé si algún día volveremos a coincidir. No sé si volveremos a hablar. No sé si seguiremos siendo solamente un recuerdo bonito que el tiempo aprendió a guardar con cuidado.
Pero sí sé algo:
nunca voy a arrepentirme de haberte conocido.
Porque incluso si nuestra historia no terminó como imaginábamos… logró convertirse en algo eterno de otra manera.
Se convirtió en arte. En aprendizaje. En crecimiento. En palabras que ahora vivirán para siempre entre estas páginas.
Y quizá eso significa que una parte de nosotros sí logró quedarse.
Así que si algún día dudas de lo importante que fuiste para mí…
mira este libro.
Porque nadie escribe una historia tan grande sobre alguien que no cambió su vida.
Gracias por existir en mi historia de la manera en que lo hiciste.
Y gracias por convertirte, sin saberlo, en la inspiración detrás de la versión de mí que finalmente aprendió a sentir otra vez.
Siempre te voy amar jamás olvidaré cuando te dije te amo por primera vez pero eres la persona que me volví hacer creer en el amor & ese amor ahí va a seguir gracias
Con todo mi corazón, cariño & amor
Alondra 🐺