Carta anónima a Antonella
Para: Antonella Sánchez.
Vos sos como una imagen sin rostro, un cuadro en blanco, la incógnita de un ejercicio matemático. Bueno, creo que dejé bastante en claro que no sé quién sos, de dónde sos, cómo sos o cómo te gusta que te llamen. En definitiva, ni siquiera te conozco. Sin embargo, espero algún día poder hacerlo.
Sé que solo hay un nombre, y ese es Antonella. Sé que sos esa chica que ha estado sosteniendo su mano en los últimos meses, después de nuestra ruptura; la que le ha sacado sonrisas, la que le ha dado razones para publicar su felicidad y los paseos en los parques; la que lo hace sonrojar, la que lo llena de besos y cariños cuando menos se lo espera.
Quisiera poder decirte que me alegra verte feliz junto a él, que ambos lo estén, lo enamorado que está y lo afortunada que sos al tenerlo. A pesar de todo, nunca dejes de amarlo y cuidarlo como una vez lo hice, porque fue muy especial para mí. Por lo que noté, fuiste una de esas personas que llegaste a su vida para cambiarlo y hacerle olvidar cosas que quizás no quiera recordar. Aun así, cuidado; no te entregues por completo, o también podrías terminar dañando tus sentimientos.
Gracias por todo.
Posdata: Probablemente, me arrepienta de haber escrito esto, antes de poder enviártelo. Sin embargo, mandale saludos de mi parte; quiero hacerle llegar mis buenos deseos.
Cordialmente, una amiga.