Lo Que Dejaste Ir

DESTINO O CASULIDAD

MARCELA

 

Había decido cambiarlo todo en mi vida, no puedo negar que mientras dura el amor, todo es muy bonito y emocionante, es un ensueño, pero cuando chocas con la realidad y te da en plena cara, empiezas a darte cuenta de que también necesitas saberte amada por la persona que tu amas. Subí al bus en una dirección desconocida, seria una nueva ciudad y un nuevo comienzo, lo bueno de ser yo a pesar de todo lo que pasó hasta ahora es que soy una chica fuerte que puede comenzar de nuevo donde quiera que se encuentre.

Tenia la cabeza pegada a la ventana del bus, había una magnífica vista de un hermoso lago donde se veían flamencos, con una espléndida puesta de sol, esto sin opción alguna me ponía a disfrutar del paisaje dándole rienda suelta a todos mis pensamientos, ¿sera que hice lo correcto?, ¿y si Derek hubiera podido amar toda mi realidad?, no tiene caso pensarlo ya todo quedo atrás.

Después de unas 4 horas llegamos a la terminal de buses, el lugar al que llegue para empezar mi nueva vida tenía un clima tropical, y al parecer su potencial económico era el turismo, no se si llamarla ciudad, es tan pequeño que parece un pueblo, a simple vista es el lugar perfecto. No sé que hacer primero, si buscar donde dormir o donde trabajar, así que hipnotizada por este lugar de ensueño camino a donde me lleve mi destino.

Agotada por el viaje y por caminar sin dirección, decido entrar a una cafetería pequeña y modesta, me siento y espero que alguien me atienda.

  • Pero que linda niña tenemos aquí - dice una anciana que parece ser dulce - ¿ qué se te ofrece? - dice poniendo en mis manos una cartilla.
  • Por favor un jugo y un emparedado seria perfecto.
  • Claro que si, ahora mismo lo traigo.

 

5 minutos después:

Llega la anciana con mi pedido, lo trae en una bandeja preciosamente adornada y no se como describirlo, pero en cada movimiento y palabras que dice esta señora derrama mucho amor, así que estoy segura de que tendré el mejor de los refrigerios.

 

  • ¿Esta aquí de vacaciones?
  • Oh no, me quedaré aquí si todo sale bien.
  • Que bien, ¿Consiguió un trabajo aquí?

 

Miro a la señora con algo de tristeza y vergüenza y respondo:

 

  • No.
  • Ahh ya veo, tiene algún familiar.

 

Me siento más triste aún. 

 

  • No lo tengo- digo mientras veo que ella espera que diga algo más- Vera decidí empezar una nueva vida y me esforzaré mucho por ello -ella me mira y sonríe, noto que quiere seguir escuchando mi historia, así que la invito a sentarce junto a mi y sencillamente se la cuento.

 

Contarlo todo, sacar ese dolor es algo que realmente necesitaba hacer, pude comprender que llevar los dolores en el alma son una mal remedio para los que se quieren curar, poco a poco te dominan, mandan en ti hasta acabar con tigo.

 

  • Mi niña, pobrecita- me da un abrazo, mientras yo me hecho a llorar, quizá no por que todo era bastante triste y desconsolador, si no por que realmente necesitaba ese abrazo.
  • Muchas gracias- digo entre gemidos.
  • Estará bien mi niña, todo estará bien, mira mi esposo y yo tenemos una pequeña habitación que no usamos, y el café necesita un par de  manos más.

 

Me alejo del abrazo, miró a la anciana de corazón dulce.

 

  • ¿Es enserio?- la miro completamente ilusionada.
  • Puedes quedarte con nosotros.
  • ¡Muchas gracias! - esta vez soy yo la que la abraza prometo que voy a esforzarme mucho y les seré de gran ayuda.
  • Ven, te mostraré cual será tu cuarto.

 

Un día después :

 

 

DEREK

Fue como si la tierra se la ubiera tragado, Marcela no apareció por ningún lado, fui a buscarla por todos los lugares posibles y no pude evitar darme cuenta cuán poco conocia de ella, era muy desesperante no verla, ¿le habrá pasado algo?, el corazón me dolía con tan solo imaginar alguna tragedia, ya no tenía idea de donde continuar buscando, sin embargo no dejaré de hacerlo.

 

  • Derek, vamos a descansar un poco ya la buscamos por todos lados y no esta.
  • No puedo dejarla sola Liss, entiende.
  • Si, lo sé, pero que descanses un poco no significa que la vas a abandonar. Vamos descansa un poco y luego ambos buscaremos a Marcela.
  • Quiero quedarme un poco más.
  • Derek, entiende que las personas desmayadas no pueden moverse. Nos la pasamos toda la noche buscando sin descanso, tu cuerpo necesita descansar.
  • Esta bien, vamos.




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