Liam no sabía si el destino era cruel o simplemente tenía un sentido del humor retorcido.
La última persona que esperaba ver en medio del bullicio de la Gran Vía era ella.
Ariana Cruz.
Su pasado, su error, su casi para siempre.
La reconoció incluso antes de que volteara.
Tenía el mismo andar apresurado de siempre, ese que usaba cuando quería huir del mundo sin que nadie lo notara.
El cabello un poco más corto, el gesto más serio.
Pero seguía siendo ella.
Y él, igual que entonces, no supo qué hacer con todo lo que sintió al verla.
Durante un segundo pensó que era una ilusión, una jugada de la memoria.
Pero cuando sus miradas se cruzaron, lo supo: ningún recuerdo arde tanto como cuando vuelve a ser real.
Ella lo miró como quien se topa con un fantasma.
Y él se quedó quieto, torpe, deseando que el tiempo retrocediera justo antes de que todo se rompiera.
No dijo nada.
Ni siquiera "hola".
Solo la siguió con la mirada hasta que se perdió entre la gente, como si verla irse otra vez fuera parte de un castigo que merecía.
Horas después, seguía sin poder pensar en otra cosa.
Estaba en su apartamento, una mezcla de orden y desorden que hablaba de su intento fallido por tener una vida nueva.
Encendió un cigarrillo, aunque hacía meses que había prometido no volver a hacerlo.
Pero había promesas que no nacían para cumplirse.
El humo subía lento, y con él los recuerdos.
Recordó la primera vez que la vio, años atrás, en aquel taller literario donde ambos fingían que escribir era solo un pasatiempo.
Ariana había leído un fragmento de su diario, una historia sobre una chica que temía al amor pero no a los finales.
Y él, que nunca creía en los finales felices, empezó a creer en ellos por culpa de su voz.
Habían compartido todo: risas, madrugadas, planes que el tiempo borró.
Hasta que ella se fue.
Y él no tuvo el valor de detenerla.
Su teléfono vibró sobre la mesa.
Un mensaje sin nombre.
Solo una palabra: Ariana.
Era de Clara, la amiga de ella, con quien había hablado una vez, hace meses.
El texto decía:
> "No la busques, Liam. No ahora."
Liam apretó el celular entre los dedos.
Demasiado tarde.
Ya lo había hecho.
Buscó su número en el historial, el que nunca se había atrevido a borrar.
Y escribió el mensaje que llevaba un año repitiendo en su cabeza:
> No me digas que no fue el destino.
Lo envió sin pensarlo.
Y se odió un poco por hacerlo.
Pasó más de una hora mirando la pantalla, esperando una respuesta que no llegaba.
Afuera, la lluvia golpeaba los cristales como si también quisiera entrar.
Tomó su chaqueta, las llaves, y salió sin rumbo, como si la ciudad pudiera darle las respuestas que ella no quiso dar.
Caminó por calles que conocía demasiado bien.
Cada esquina le recordaba algo: la cafetería donde solían escribir, el parque donde le leyó su primer cuento, el puente donde ella le dijo que no sabía si volvería.
Y pensó en todo lo que nunca le dijo.
Que la extrañaba.
Que no había podido querer a nadie más.
Que se arrepentía de haberla dejado ir sin luchar.
Pero las palabras llegaban siempre tarde.
Como él.
Al llegar a su edificio, la vio.
Ariana.
Frente a la puerta, con la mirada baja y el abrigo empapado.
Por un segundo pensó que estaba soñando.
—No deberías estar aquí —dijo ella, sin levantar la voz.
—Tú tampoco deberías aparecer en cada pensamiento mío —respondió él.
El silencio que siguió fue tan largo que ambos pudieron oír sus propios latidos.
—Liam... —susurró ella—. No quiero volver a empezar algo que ya terminó.
Él dio un paso hacia adelante. —Entonces dime que lo olvidaste.
Ella lo miró.
Y en sus ojos, él encontró la misma mezcla de rabia y nostalgia que lo había perseguido todo ese tiempo.
—No puedo —dijo al fin.
Y él entendió que, por más que el tiempo pasara, hay personas que no se olvidan, solo se posponen.
Esa noche no se dijeron nada más.
Ella se fue.
Él no la siguió.
Pero ambos supieron que algo acababa de despertar otra vez, como una herida que no sangra, pero tampoco cicatriza.
> El destino no había terminado con ellos. Solo estaba esperando el momento de volver a cruzarlos.
Gracias por leer hasta aquí 🥺💛
¿Qué harías tú si el pasado regresara justo cuando empezabas a sanar?
Dímelo en los comentarios, te leo siempre 🥰
— LyraFrostz ✍️
Editado: 24.04.2026