Lo que el destino no quiso olvidar

Capítulo 7 - Bajo el mismo cielo

El amanecer en Málaga tenía el color de los recuerdos que nunca mueren.

El mar se filtraba por la ventana del hotel, con ese sonido sereno que parecía querer curar lo que dolía, pero Ariana sabía que algunas heridas no se sanan con paisajes bonitos.

Intentó distraerse con el trabajo.

Encendió el portátil, revisó las diapositivas, repasó los puntos del proyecto.

Pero cada frase, cada dato, cada número... la llevaba de vuelta a él.

Liam Duarte.

Su nombre era una sombra que no se iba, incluso cuando la luz entraba a raudales por el balcón.

A las nueve en punto, bajó al salón donde se celebraría la reunión principal.

Su paso era firme, su expresión controlada.

Pero cuando lo vio esperándola, con el mismo traje del día anterior y ese gesto de quien parece tenerlo todo bajo control, algo en su interior se estremeció.

-Buenos días, señorita Cruz -dijo él, con una leve sonrisa.

-Buenos días -respondió, sin devolverla.

Durante horas hablaron de cifras, estrategias, planes de expansión.

Ambos eran profesionales, disciplinados, casi perfectos.

Pero bajo esa superficie, cada palabra cargaba una tensión que ninguno podía disimular.

Al final del día, el proyecto fue aprobado.

El equipo celebró con una cena frente al mar, risas, brindis y fotografías.

Ariana sonreía, pero su mente estaba en otra parte.

Cada vez que escuchaba su voz, su corazón la traicionaba.

Cuando todos comenzaron a marcharse, él se acercó por detrás, con ese tono que solo usaba cuando estaban solos.

-¿Te vas ya?

-Sí. Estoy cansada.

-O huyes.

-No empieces -murmuró.

Liam guardó silencio unos segundos, luego dijo:

-A veces pienso que si no hubiera cometido tantos errores, tú y yo...

Ella lo interrumpió:

-Tú y yo no éramos el problema. Fue el tiempo, fue todo.

-No -respondió él, acercándose-. Fui yo. Y tú lo sabes.

Ariana lo miró. En sus ojos había rabia, dolor y algo más profundo que el orgullo.

-Y aunque lo sepa, ¿qué cambia eso? -susurró-. El pasado no se reescribe, Liam.

Él dio un paso más, apenas unos centímetros los separaban.

-Tal vez no se reescribe, pero se puede continuar.

Ella lo observó en silencio.

El sonido del mar llenó el espacio entre ambos, y por un instante, el mundo pareció detenerse.

Liam levantó una mano, rozando con los dedos un mechón suelto de su cabello.

El contacto fue leve, pero suficiente para encender algo que ambos habían intentado apagar durante años.

-No deberías -dijo ella, casi sin voz.

-Ya lo hice -respondió él.

El aire se volvió más denso.

Ariana dio un paso atrás, buscando respirar.

-No quiero volver a ese punto -dijo, con un hilo de voz-. No otra vez.

Liam asintió, bajando la mirada.

-Lo sé. Pero a veces lo que uno quiere no basta.

Ella lo miró un segundo más, luego se dio la vuelta y se alejó.

El viento del mar le golpeaba el rostro, pero no logró enfriar el fuego que le ardía en el pecho.

Esa noche, de regreso en su habitación, se recostó en la cama y miró el techo.

Pensó en todo lo que habían dicho, en lo que no se atrevieron a decir.

Y cuando el sueño finalmente la venció, solo una certeza la acompañó:

Podía mentirle al mundo, podía fingir que ya no sentía nada.

Pero no podía mentirse a sí misma.

Porque a mil kilómetros del olvido...

su corazón seguía buscándolo bajo el mismo cielo.

💕 ¿Qué creen que pasará entre Ariana y Liam después de esto? Los leo en los comentarios.

⭐ Si este reencuentro entre Ariana y Liam te dejó con el corazón temblando, vota y cuéntame qué parte más te hizo sentir. 💫



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En el texto hay: romace, destino, drama

Editado: 24.04.2026

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