Lo que el destino no quiso olvidar

Capítulo 10 - Donde el pasado aprende a hablar

La mañana siguiente amaneció gris.

El cielo sobre Madrid parecía cargado de las mismas preguntas que Ariana no había podido responder durante la noche.

El eco de la conversación con Liam seguía allí, en su mente, como una herida que no cerraba.

Intentó concentrarse en el trabajo, pero las palabras se mezclaban con los recuerdos.

El informe que debía entregar se convirtió en una lista de pensamientos que no quería escribir:

"No puedo olvidarte." "No quiero verte." "Te necesito."

Todo al mismo tiempo.

A las once, su jefe la llamó a su oficina.

—Cruz, hay una reunión urgente con Duarte Motors esta tarde. —Ariana levantó la vista, sorprendida.

—¿Otra?

—Sí, el señor Duarte pidió que tú estuvieras presente. Personalmente.

Esa última palabra le dolió más que cualquier argumento.

Personalmente.

Como si el destino no conociera el significado de la distancia.

---

El salón de conferencias olía a café, tinta y tensión.

Liam estaba allí, de pie, con traje oscuro y el mismo aire sereno que usaba como escudo.

Ariana lo evitó todo lo que pudo, pero él la siguió con la mirada.

Cada vez que hablaba, su voz la alcanzaba como una caricia que dolía.

Cuando terminó la presentación, todos comenzaron a salir.

Todos, excepto ellos.

Liam se acercó despacio, apoyó las manos en la mesa y la observó en silencio.

—Tienes talento, Ariana —dijo al fin—. Pero no sabes mentir.

—No necesito mentirte —respondió sin mirarlo.

—No, pero te mientes a ti misma cada vez que finges que no me ves.

Ariana apretó los labios.

—Liam, no empieces.

—No puedo evitarlo.

Él se acercó un poco más. Lo suficiente para que ella sintiera su respiración, su presencia.

—¿Por qué sigues huyendo de lo que ambos sabemos que sigue aquí? —susurró.

—Porque no todo lo que se siente debe quedarse —respondió ella, conteniendo el temblor de su voz.

Liam bajó la mirada, como si sus palabras le hubieran dolido más de lo que quiso admitir.

—No sabes cuánto intenté olvidarte.

—Y fallaste —dijo ella, alzando la vista.

—Sí —admitió—. Y tú también.

El silencio se volvió insoportable.

El aire entre ellos era un campo de batalla invisible, lleno de cosas que nunca se dijeron.

Entonces él dio un paso más y la miró como la primera vez, con esa intensidad que la desarmaba.

—Solo dime una cosa, Ariana —dijo él, con voz grave—. Si alguna vez me amaste, dímelo ahora. Y me iré.

Ella tragó saliva, sintiendo cómo el corazón la traicionaba.

Podía mentir. Podía decirle que no. Podía cerrar la puerta para siempre.

Pero no lo hizo.

—Sí —susurró al fin—. Te amé. Y a veces todavía lo hago.

Liam cerró los ojos, respiró hondo, y cuando volvió a hablar, su voz temblaba.

—Entonces ya no puedo irme.

Ariana lo miró, con los ojos llenos de algo que no sabía si era miedo o alivio.

—No digas eso —susurró.

—Lo digo porque es verdad.

Él levantó una mano, la rozó apenas en la mejilla, y ella no se apartó.

No hubo beso, pero el silencio que siguió fue más íntimo que cualquier promesa.

Cuando él salió del salón, Ariana se quedó sola, apoyada en la mesa, con el corazón latiendo demasiado rápido.

Sabía que lo que acababa de pasar no era un cierre, sino un comienzo.

Uno de esos comienzos que el destino escribe sin pedir permiso.

💕 ¿Qué creen que pasará entre Ariana y Liam después de esto? Los leo en los comentarios.

⭐ Si este reencuentro entre Ariana y Liam te dejó con el corazón temblando, vota y cuéntame qué parte más te hizo sentir. 💫



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En el texto hay: romace, destino, drama

Editado: 24.04.2026

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