El domingo terminó, y yo amanecí con un solo pensamiento:
Mis amigos me van a desollar viva si no les cuento todo.
Así que ahora estábamos todos en mi departamento, después de haber sobrevivido a clases.
Ellie y Evangeline en el sillón, con una manta compartida como si estuviéramos viendo una película de asesinos, Evan tirado en el piso con Mantecada en su pecho, y Eros en la silla más cómoda porque él tiene talento para apropiarse del mejor lugar sin pedir permiso.
—Entonces —dijo Ellie, con una sonrisa de villana de caricatura— empieza desde que ese hombre apareció en la agencia. Necesito contexto completo. Fechas. Horas. Nivel de tensión sexual del uno al diez.
—Ellie.....—intenté advertir.
—Del uno al diez —repitió, afilando la mirada.
Solté un suspiro dramático. Y empecé.
—Yo estaba muy tranquila, con mi té, mentalmente amenazando al gerente con expulsarlo por la ventana, ¿Ok? Y Andrea llega como: "Tenemos nuevo personal, trabajarán juntos". Y yo dije "ok". Normal. Todo bien. Profesional.
Los cuatro asintieron al mismo tiempo, como jurado de un concierto de canto.
—Y entonces —continué, con un gesto amplio— entra él.
Evan abrió la boca como si ya hubiera visto el tráiler de algo peligroso.
—Xavier Arvest —dijo Evangeline, como si pronunciara el nombre de un perfume, caro.
—Exacto —murmuré.
Ellie me agarró del brazo como si fuera un guion dramático.
—Lo miré —admití— como si acabará de encontrar una cucaracha. Una cucaracha guapa, Pero cucaracha al fin.
Eros se ahogó con su agua. Evangeline se cubrió la boca para no reír demasiado fuerte.
—Y ahí cuando yo le dije: "Si querías verme más seguido, me hubieras dicho"
—¡ESO ES COQUETEO PASIVO-AGRESIVO Y ESTOY ORGULLOSA!
—No fue coqueteo —dije, aunque todos sabemos que sí lo fue. —Fue.....defensa. Una muy sofisticada.
Evan levanto una mano.
—Pregunta, ¿Él se rió?
Tragué
—Sí
Los cuatro: "AJA"
—Luego —seguí— nos mandaron juntos a presentar los diseños. El gerente dijo puras estupideces, yo casi le aviento una carpeta a la cabeza, y Xavier....defendió a todos.
Evangeline alzó una ceja.
—¿Cómo?
—Pues que quizá.....dijo que los diseños tenían una intención y lógica.....y que el gerente estaba ignorando el propósito de prototipo.
Evan dejó la boca abierta.
—¿Defensa profesional? ¿Apoyo laboral? ¿Respeto académico? Dios mío, ya están casados.
Le lancé un cojín. Él lo atrapó sin mover a Mantecada.
—Luego hemos estado trabajando juntos estos días —seguí, sintiendo mis mejillas calentarse- Y.....es fácil. Es muy fácil hablar con él. Se.....siente natural.
Natural= estás jodida, mi amor.
Calla
Ellie se inclinó hacia adelante.
—Y ahora llegamos al punto importante. La feria.
Yo exhale como si estuviera por declarar un crimen.
—Ok. El....paso por mí.
Los cuatro:
—¿Y?
—Me miró —dije, recordándolo de nuevo— como si......como si hubiera estado esperando ese momento.
Silencio. Eros apoyó el codo en su rodilla.
—Te estaba admirando.
Yo lo miré mal, pero seguí.
—Fuimos con todos. Y....él....ama fastidiarme. Sigue con lo de "Stormy".
Ellie aplaudió.
—NOOOO, EL APODO YA SE ADOPTO SOCIALMENTE, ESTOY GRITANDO.
—¿Por qué Stormy? —preguntó Evan.
—Porque según él, tengo ojos de tormenta —mentí, haciendo mi mejor impresión de fastidio, que no engaño a nadie.
Quería guardarme la razón por la que me dice "Stormy" algo solo para mí.
Ev y Ellie me miraron con cara de "Estoy muriendo internamente de ternura".
—Luego —continué— ganó un peluche para mí. Compro tres de mis libros favoritos. No le pedí nada. Solo.....lo hizo.
Mis manos jugaron con la manga de mi suéter sin permiso.
—Y anoche —dije, más bajito— me acompañó a mi puerta.
Todos se congelaron. Ni respiraban
—Y....—casi no podía decirlo— casi nos besamos.
Ellie se tapó la boca.
Evan golpeó el piso con el pie como tambor. Evangeline sonrió pequeñito, de esos que solo da cuando algo realmente le toca.
Eros simplemente dijo:
—Él te ve, Marlowe.
Y sentí algo en el pecho. Algo grande. Algo peligroso.
—Sí —susurré— Eso es lo que me da miedo.
Ellie se acercó y me abrazó la cabeza contra su hombro.
—Pues ni modo, amiga. Ya caíste
Ellie me abrazó como si yo acabara de sobrevivir a una guerra romántica de proporciones bíblicas, cuando se sentó de golpe y dijo:
—Ok, ahora sí. Abramos el panel de análisis amoroso. Evangeline empiezas tú, porque tienes licenciatura en sentimientos reprimidos.
Ev dejo escapar una risa suave, arreglándose el cabello detrás de la oreja.
—Bueno —dijo— es evidente que Xavier está interesado. No solo es la forma en que te mira, sino la manera en que se coloca a tu lado. Está atento. Observa. Se acerca, Pero no te invade. Eso requiere paciencia. Y respeto.
Yo la miré.
—¿Cómo sabes tanto?
—Porque Christian era igual —respondió, mirándome con expresión significativa.
Silencio colectivo. Evan silbó bajito. Ellie y yo nos giramos lentamente hacia Eros, que estaba muy ocupado cuidando que Mantecada no callera del pecho de Evan. Cómo si no hubiera escuchado ni visto absolutamente nada.
—Y tú, Eros —dijo Ellie— ¿Qué opinas?
Él suspiró, levantó la vista y hablo con calma como siempre, como si estuviera leyendo una tesis.
—Que te sientes segura con él. Y eso te asusta. No porque sea algo malo, sino por qué es algo nuevo.
La habitación quedó muy en silencio.
Yo jugueteé con mi manga.
—No me siento "segura" —repliqué, demasiado rápido— Solo.....se siente...no sé. Diferente.
Evan levanto un dedo dramático.
—Traducción: Marlowe está en modo "quiero correr, pero también quiero quedarme". Un clásico.
Le aventé otro cojín. Le cayó encima a Mantecada.
Mantecada reaccionó como si lo hubieran insultado personalmente y se fue caminando indignado a su camita.