-Ven, quieres hacer la maleta rápido -dijo. Cómo si eso ayudará a mi corazón a dejar de comportarse como si estuviera haciendo cardio.
Cuando abrió la puerta de su departamento, lo primero que ví no fue su desastre de ropa tirada....sino a Ben y Christian sentados en la sala. Ben con su eterna taza de té y Christian apoyado contra el respaldo del sillón, brazos cruzados, expresión de "¿Que paso?".
Yo me quedé en la entrada. Xavier no. Él solo me tomo de la muñeca suavemente y me jalo un poco más adentro.
Perfecto. Ahora no solo estoy nerviosa, también tengo audiencia.
Ben levanto las cejas, sorprendido Pero en ese modo tranquilo que lo caracterizaba. Christian simplemente arqueó una ceja, claramente divirtiéndose más.
-¿La vas a secuestrar o solo vas a enseñarnos que ya no te odia? -preguntó Christian, sin moverse ni un centímetro.
Xavier soltó un suspiro dramático.
-Buenos dias también para ti. Y nos no la secuestro. Marlowe me va a acompañar a empacar.
Ben, siempre amable sonrió un poquito.
-Que bueno verlos juntos de nuevo. Ambos se ven....menos tensos.
-Es que ya hablamos las cosas -murmuré, intentando sonar casual mientras mis manos se peleaban por no acomodar mi cabello cada dos segundos.
Yo estaba confundida, Xavier les acababa de decir que iba a hacer maletas y ellos no preguntaron nada, no se sorprendieron, no nada.
¿Acaso ya era normal que Xavier tomara decisiones tan espontáneas?
Christian nos miró.
-Y por qué siento que hay más historia que no quieren contar.
Xavier pasó un brazo por mi espalda por exactamente dos segundos, lo suficiente para que mi cerebro dejará de funcionar, antes de moverse hacia su "habitación".
-Porque es nuestra historia -respondió él con esa voz baja que usaba- y no la tuya.
Ben soltó una risa suave.
Christian resopló divertido.
Yo por mi parte seguí respirando como si fuera una persona funcional
Xavier volteó hacia mi.
-¿Vienes?
Y aunque sabía que no significaba nada fuera de "ayúdame a hacer mi maleta" sonó como algo más.
Algo que todavía no estábamos listos para nombrar.
Pero que ahí estaba, creciendo entre los dos.
Así que asentí y caminé tras él, sintiendo las miradas curiosas atrás y el pasillo cada vez más pequeño.
Entramos a lo que el llamaba "habitación" Pero era básicamente un pasillo con una maleta abierta sobre el suelo.
Al fondo, el closet empotrado: desordenado, lleno de camisas colgadas como si alguien las hubiera puesto ahí solo pa fingir organización.
Yo me acerqué primero.
Xavier se apoyó en el marco, mirándome como si estuviera esperando a ver qué haría.
-¿En serio esto es tu closet? -pregunté, intentando no reírme mientras empujaba un par de chaquetas hacia un lado.
-Hey, funciona -respondió él- cruzándose de brazos- no reírme mientras empujaba un par de chaquetas hacia un lado.
-Hey, funciona -respondió él, cruzándose de brazos- y técnicamente es de todos, pero Ben y Christian tienen el suyo en sus habitaciones.
Saqué una playera negra arrugada.
-¿Planeas llevar esto?
- Si digo que sí, ¿La vas a volver a guardar para burlarte después?
-Probablemente.
Él sonrió. Esa sonrisa. La que siempre me hace sentir que estoy cayendo en algo que ni siquiera estoy segura de querer evitar.
-Ok -dijo tomando la playera y aventándola a otra maleta vacía- la llevaré solo para darte material de queja.
Seguí revisando entre la ropa.
-Xavier.....¿Por qué duermes en el sofá? ¿Qué clase de lógica tiene eso?
Él soltó un suspiro, pero uno de esos resignados, no tristes.
-Cuando nos mudamos, no sabíamos que solo habían dos habitaciones. Y eran dos habitaciones y 3 tontos. Así que hicimos lo más justo, un volado.
Se encogió de hombros.
-Perdí.
-¿Tu solución fue resignarte a quedarte sin cuarto para siempre?
-¿Qué? Me acomodo. Además, Ben ronca , y Christian probablemente intentaría matar a cualquiera que abra su puerta antes de las nueve. Él sofá era la mejor opción.
No pude evitar reír.
-A ver, muéstrame que sí te quieres llevar, porque estoy a dos segundos de empacar solo cosas que te hagan ver decente.
-¿Estás diciendo que no me veo decente siempre? -respondió él, acercándose un poco más, casi invadie pollondo mi espacio. Casi.
-Estoy diciendo que tú closet me da estrés.
Él levanto las manos dramáticamente.
-Por favor, organizalo. Te lo suplico. Adoptarlo como proyecto de vida. Sálvame.
-Xavier....
-¿Qué? Estoy siendo absolutamente serio.
Le lancé una camisa azul que le quedaba demasiado bien para lo mucho que fingía no saberlo.
-Esa sí llévala.
Él la atrapó con una sonrisa suave, esa que solo me muestra cuando estamos así de cerca.
Y por un momento, mientras seguimos escogiendo ropa y tirando la a la maleta entre bromas, sentí que estábamos regresando a ese punto donde todo fluia.
Estaba doblando una playera cuando me escuché decirlo, sin pensarlo demasiado.
-Cuando regresemos del viaje.....si quieres, puedes quedarte en la habitación libre de mi departamento. No tienes por qué seguir durmiendo en un sofá.
Xavier se quedó quieto un segundo, como si frase lo hubiera agarrado desprevenido. Me miró con esa expresión que siempre parece mitad burla, mitad algo más profundo.
-¿Me estás invitando a mudarme contigo, Stormy?
-Te estoy ofreciendo una invitación. Una. No exageres.
-Suena muy a "quiero que duermas en un lugar cómodo", ¿No? -dijo mientras recogía otra camisa y la lanzaba a la cama- Y está bonito.
¿Bonito¿Bonito que? ¿La idea? ¿Mi departamento? ¿Yo?
No, no preguntes, Marlowe, no seas ridícula.
Decidí ignorarlo antes de que mis neuronas se escaparan por la ventana. Fui directo al clóset y comencé a sacar playeras de manga corta, una tras otra.
-Llévate estás también -le dije.