Ellie Arellano
Toronto 8 de Junio 2031, 5 años después
A veces creo que mi cerebro es como un carrusel descompuesto: gira, gira, gira y de pronto suelta una idea que nadie pidió, como hoy.
Estábamos en el sillón de Marlowe, ella con una taza de té como si fuera una señora de treinta y yo viendo sus cortinas porque honestamente creo que nunca las había visto bien, eran bonitas, peligrosamente bonitas, de esas que podría robarme si no fuera porque me cacharía en el acto.
Ok Ellie, concéntrate, venías a hablar, no a robar decoración.
—Así que....—dije, dando un sorbo a mi café que ya estaba frío— supongo que deberíamos hablar de todo.
Marlowe levantó la ceja, esa ceja, la ceja que significa "a ver qué estupidez vas a decir ahora Ellie" La amo.
—¿Todo qué? —preguntó
—Pues.....ya sabes, tu vida secreta, los príncipes, las coronas, el hecho de que oficialmente eres la protagonista de una telenovela que yo vería religiosamente cada noche.
Ella se rió bajito.
—No soy protagonista de nada, Ellie.
—Claro que sí —respondí— Y lo peor es que yo soy la amiga secundaria graciosa que todos aman, eso conlleva mucha responsabilidad, yo no pedí esto.
Ella volvió a reír, pero yo seguía hablando porque, honestamente si me detenido pierdo el hilo y luego quien sabe que digo.
—Ya en serio, me alegra que estés bien, bien tú y Xavier —hice una pausa y me mordí el labio— Y hablando de gente que está bien....
Respira, Ellie, dilo, solo dilo, no vas a morir, Evan no está aquí para ver cómo se te tuerce el ojo cuando te pones nerviosa.
—Empecé a salir con Evan —solté, así, de golpe.
Marlowe se ahogó con su propio té
—¿QUÉ? —tosió, con los ojos muy abiertos— ¡¿Desde cuándo?!
—Ay, no me grites, me pongo nerviosa —dije cubriéndome la cara— Desde hace unas semanas, fue accidental, bueno no intencional, pero accidentalmente intencional.
—¿Qué significa eso? —preguntó, indignada como si yo hubiera firmado un contrato sin consultarle.
—Que pues quería, pero no quería querer quererlo, ¿Sabes? —expliqué con mis manos, que básicamente hacían señas como si invocara un espíritu— Pero él es dulce y divertido y me hace reír, y ya no tengo el cerebro tan tronado cuando estoy con él.
Marlowe me miró con los ojos entrecerrados, como si estuviera detectando mentiras.
—Ay, no hagas esa cara —me quejé— Pareces mamá, bueno no tu mamá porque ella sí es amable, pareces tú en modo regaño.
—Ellie —dijo apoyando su taza— ¿Por qué no me lo habías dicho?
—Porque tú has estado ocupada con reyes, reinas y conspiraciones, amiga. Perdón por no informarte antes de que me estaba enamorando de un güero adorable.
Marlowe abrió la boca, indignada.
—¿Enamorando? ¿Así de fuerte?
—¡Ay! ¡No lo repitas tan alto! —dije tapándome los oídos— Mis emociones son frágiles, ¿Si? Y si, maybe me estoy enamorando, pero no lo voy a admitir por segunda vez, ya gasté una.
Y entonces ella sonrió, esa sonrisa que le sale cuando realmente está feliz por tí, aunque quiera burlarse.
—Estoy orgullosa de ti, Ellie —me dijo suavecito.
—¿Ves? Eso es lo que me pone emocional —resoplé— Ya cállate porque voy a llorar y arruinar mi delineado.
Marlowe rodó los ojos.
—Eres increíble
—Lo sé —respondí, cruzando una pierna con dramátismo— Y tú también, aunque te tardes 8 años en contar las cosas.
Ella se inclinó hacía mí, con esa mirada de cariño que parece un brazo.
—Gracias por estar conmigo en todo.
—Siempre lo haré —dije, levantando mi taza fría— Para eso estamos, tu sobrevives a príncipes, yo sobrevivo a mis citas caóticas, cada quien su cruz.
—¿Y si te gusta mucho Evan? —preguntó con una sonrisa traviesa.
Yo escondí la cara en el cojín del sillón.
—¡AY MARLOWE YA! No me hagas hablar de mis emociones, mujer, hazme reir o distraeme o no sé.
Ella soltó una carcajada tan fuerte que hasta el edificio debe haberla escuchado.
—Te lo juro —dije sin levantar la cara— si te casas antes que yo, voy a llorar en tu boda más que tú mamá.
—Estoy segura —contestó
—Y voy a aventarme por las escaleras en la recepción para llamar la atención.
—Eso sí lo creo.
—Y Evan me va a cargar mientras hago drama, ya verás.
—Eres un caos —rió ella.
—Lo sé, pero soy tu caos —dije levantando la cabeza y guiñándole un ojo.
Y ahí, en ese mini silencio incómodo, me di cuenta de algo:
Mi amiga sobrevivió a tormentas reales, a un mundo al que nunca pidió entrar y aquí está, riéndose conmigo en su sillon. Y yo.....yo estoy bien, finalmente bien.
Me estaba terminando de quejar de lo mucho que Evan me hacía sonreír (asco-amor) cuando ví que Marlowe empezó a jugar con la maga de su suéter.
Eso significa: algo trae
Oh no, drama, si por favor
—Ellie......—dijo despacito
—¿Qué? ¿Estás embarazada? ¿Xavier perdió la corona? ¿Evangeline ya decapitó a alguien? ¿Qué pasó? —solté en menos de dos segundos.
—¿Puedes no brincar a conclusiones tan exageradas? —rió.
—No, es mi modo de vida. A ver, habla ya
Ella respiró hondo.
—Xavier está planeando algo
Yo abrí los ojos como si hubiera visto un fantasma pagando impuestos.
—¿Algo....como?¿Algo romántico? ¿Algo ilegal? ¿Algo que involucre caballos? Marlowe necesito nivel de peligro.
—No me quiere decir —contestó— Solo se que anda raro, y habla mucho con Ben y mi mamá. Ah y con mi papá también.
Mi alma explotó
—¿Tus papás? ¿Que hace metiendo a TUS papás en asuntos reales? ¿Acaso está planeando pedirte matrimonio? ¿O matarte? No hay más opciones.
—No está planeando matarme —dijo Marlowe— Y no creo que sea matrimonio, creo que es demasiado pronto.
—¿Demasiado pronto? —pregunté levantando una ceja— Literalmente enfrentaron traiciones, realeza, fantasmas emocionales y una tipa loca, eso equivale a quince años de relación normal, además llevan 5 años juntos.