♡ Jung Hana ♡
—¿No creen que ya se tardaron?—preguntó Alison, moviéndose inquieta en el sofá.
Miré el reloj en la pared. 11:50 p. m. y seguían sin aparecer.
Me limpié las manos en la falda. Intenté no pensar lo peor, pero la cabeza se me llenaba sola.
¿Qué se supone que haga? Ya lo llamé pero me mandó a buzón.
—Tampoco contesta Alexander—dijo Alison, bajando el celular—. ¿Y Artemis?
—Nada—respondió Mei—. Tampoco.
Alison soltó el aire y apoyó la cabeza en el hombro de Melany.
—Ya es muy tarde…
—Dae-Hyun está intentando ubicarlos—dijo Mel, dándole un apretón suave en la mano—. Tranquila.
—No responden—dijo mi hermano al llegar a la sala.
El silencio se volvió pesado.
—¿Y si pasó algo?—preguntó Mei.
—Puede que se hayan quedado sin batería—dijo Xia intentando ser optimista.
Oliver me había contado que Xia sabía del duelo y que quiso ir. Alexander no la dejó. Llevar a una Zhao a ese lugar era buscar problemas. También me dijo que ella se le había declarado.
La miré de reojo.
En otro momento me habría incomodado. Ahora no. Xia no cruzó ninguna línea. Se ha mantenido en su lugar desde el principio.
Bajé la vista a mis manos.
Ojalá encuentre a alguien que la ame y la respete como se merece.
—Estrella, le llamaste a Félix?—preguntó Melany viendo a su hermana.
Todos miramos a la pelirroja.
—¿Qué?, ¿yo?, por que?—preguntó nerviosa.
—para saber donde estan?, pense que ya le habías llamado—respondió Melany viéndola con los ojos entrecerrados.
—Ya le marqué. No contesta, igual que los demás —dijo Dae-Hyun.
—¿Discutiste con Larey?—preguntó Melany, sin mirarlo.
Estrella se puso roja y bajó la vista.
—N-no.
—¿Pasó algo entre ustedes?—insistió Melany.
Estrella negó.
Está mintiendo.
Desde la fiesta de cumpleaños de las hermanas, evita a Félix. Antes no era así.
—No te creo, hermanita.
—Y-yo… tengo sueño. Hasta mañana.
Se levantó y salió casi corriendo de la sala.
—Algo pasó entre esos dos —murmuró Melany.
—Es obvio —le dije.
Miré el reloj otra vez.
12:57 a. m.
Me puse de pie.
—Iré al jardín. No deben tardar —avisé mientras caminaba hacia la salida.
Oliver va a llegar. Me lo prometió.
—Es de noche, Hannie. Hace frío —dijo mi hermano—. Te vas a enfermar.
—No será mucho tiempo.
El jardín estaba en penumbra. Los focos pequeños marcaban el camino.
Revisé la hora en el celular.
12:58.
—No… ya son 12:59 —susurré cuando cambió.
Una lágrima me cruzó la mejilla. La limpié de inmediato.
—Ya, Hannie… va a regresar. Te lo prometió.
La voz no me salió firme. El pecho se me cerró y el aire se volvió corto.
Odio esto. Cuando la cabeza y el corazón jalan en direcciones distintas.
Quiero dejar de pensar lo peor, pero no puedo.
—¿Por qué llora mi princesa?
Su voz, cerca. Sus brazos rodeándome la cintura.
Me tendió una rosa roja.
—R-regresaste…
—Te lo prometí, ¿no?
Asentí varias veces y me giré hacia él.
—Aún son las 11:59. Perdón por la hora —dijo.
Tenía moretones en el rostro y el labio partido.
Negué.
—Llegaste justo a tiempo.
Le tomé la cara y lo besé.
El nudo en el pecho cedió. La cabeza se quedó en silencio por fin. Desde que supe del duelo no había tenido un momento así.
Ahora sí puedo respirar.
...
Narrador Omniciente:
—
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.
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¿Pero qué carajos te pasó en la cara? —exclamó Alison al ver los moretones en el rostro de Oliver.
Alexander, que se había quedado unos pasos atrás intentando pasar desapercibido, entendió demasiado tarde que esconderse detrás de Félix no iba a salvarlo.
—¡Alexander Williams! —lo llamó ella, fulminándolo con la mirada.
Alexander tragó saliva.
—Sí… amor.
—¿Qué le pasó a Oliver?
Alexander desvió la mirada apenas.
—Verás, mi reina… el entrenamiento se salió un poco de control.
—Y por eso terminé así —intervino Oliver, acercándose para revolverle el cabello a Alison, intentando bajarle la tensión.
Ella apartó su mano de inmediato.
—No soy idiota, Kim. ¿Por qué ninguno de los demás está golpeado y solo tú pareces haber sobrevivido a una pelea clandestina?
Oliver abrió la boca para responder, pero Alison ya había girado hacia Artemis.
—Artemis, ¿qué pasó realmente?
El aludido se tensó apenas al sentir la mirada fija de Alison encima. Miró a Alexander. Luego a Félix, como esperando que alguno hablara por él.
—¿Quién dijo que solo Oliver quedó golpeado?
La voz de Owen interrumpió antes de que alguien respondiera.
Todos voltearon.
Owen acababa de entrar a la sala.
Tenía el labio partido y un moretón comenzando a formarse cerca de la mandíbula. Detrás de él apareció Alexis, con el ojo claramente morado y Kamil con un golpe en la mejilla y el labio partido también.
Alison los miró unos segundos.
—Pero qué carajos… ¿fueron a entrenar o a matarse entre ustedes? —les gritó en español.
—Bueno… —Owen soltó una risa corta mientras se dejaba caer en uno de los sillones—. Le insistimos a Oliver que nos enseñara algunas cosas. Ninguno de nosotros es experto peleando cuerpo a cuerpo, así que según él, si íbamos a entrenar, tenía que ser en serio.
—Y Oliver se tomó demasiado en serio la parte de golpearnos —añadió Alexis tocándose el ojo.
—Alexander, Félix y Artemis no querían pegarnos —continuó Owen—, pero Oliver dijo que aprender a cubrirse viendo videos no servía de nada.
Oliver levantó una ceja.
—No exageres.
—Me lanzaste contra una pared.
—Te lancé al piso.
—Casi igual.
Alison seguía con los brazos cruzados, claramente sin convencerse del todo.
Owen lo notó.
Por eso había pedido antes que lo golpearan también. Si Oliver llegaba solo y destrozado, las preguntas iban a empezar demasiado rápido.
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Editado: 14.05.2026