Lo que nadie sabe

Lo que nadie sabe.

Yo me considero independiente, valiente y fuerte desde que tengo 14 años eh visto y vivido lo que llaman calle, eh tomado, salir a fiesta, club, se lo duro que es verse sin un plato de comida, se lo que se siente que abusen de ti, se cómo se sienten esas chicas que se prostituyen, como se sienten esos que se drogan porque me ha tocado vivirlo.  Recuerdo mi primera vez, acababa de cumplir los 11 años cuando mi padrastro entro a mi habitación y me vio llorando me pregunto que que tenía, le conté lo que me sucedía, el me consoló, una semana después lloraba nuevamente en mi habitación por un comentario de un compañero de clase, ese comentario me rompió en mil y esas mil veces se repetía dentro de mí, le comente a mi padrastro y él me dijo – eso es mucha mentira, no eres fea, eres entre dos pero tu simpatía te hace ver hermosa, cualquier hombre quisiera tenerte -  me dijo a lo que yo sonreí y pregunte ¿enserio lo crees? – por supuesto, asta yo – él se fue acercando. Yo estaba asustada, mi madre no estaba en casa y mi hermano se había ido con ella, se acercó tanto a mi hasta besarme y hacerme suya, entre llantos y dolor cubrí mi  cuerpo una vez el ya había terminado cuando se vistió giro y dijo  - eres apetitosa pequeña rosa.

Comencé a prostituirme a los 15 años pues no tenía dinero, mi madre estaba enamorada de un niñito de 17 años el cual se dedicó hacerme la vida imposible tanto que mi madre la puso en mi contra aún recuerdo las palabras de mi madre y su mirada llena de odio y cansancio decirme – si quieres comer trabaja – habiendo comida me dijo aquello, negándole un plato de comida a su propia hija, ¿Que podía hacer? llena de enojo me encerré en mi habitación indignada pues aún no creía que mi madre había preferido a ese chico antes que a mí, solo me quedó darle las gracias a Dios de que mi hermano se había ido a vivir con mi abuela.

Cuando mi madre estaba con ese chico recuerdo que estaba discutiendo con él y lo insulte, este se acercó a mí y me estaba ahorcando mi madre estaba allí y ella solo le dijo tranquilamente como si no importara que me matara, que me deje y yo morada que ya no me llegaba el aire, hay completamente me decepcione de ella y decidí irme de ahí, vine a vivir a Santo Domingo, meses después ella vino también con él, todo iba bien, mi hermano vivía con ellos y mis nervios de que él le haga algo me mataban,  hasta que un día llego a su casa y la veo con un ojo morado y ella solo me dijo que fue que se calló de la cama no le creí e investigué y descubrí que él fue quien le pegó le dije a ella que, porque permite esto, que que le pasa por la cabeza ella solo me dijo – tú no sabes nada, deja de hablar tonterías – la deje con el dolor de mi alma, orándole a Dios por ella. Meses después recuerdo que ella me llama y me dice que valla a quedarme con mi hermano que ella iba a salir, cuando llego me entero que terminaron, me dijo que le entregue la ropa, cuando él llegó le entregué la ropa pero no la cogió, fue a buscarla cuando la encontró la trajo a casa. Yo escucho el motor y me pongo en la puerta para escuchar y escucho como mi madre gritando le dice -Ya no más, por favor – el la entra a la casa agresivamente y nos pide dormir con la vecina, mi hermano y yo nos negamos rotundamente, él nos sacó y estábamos forcejeando para entrar estábamos en una segunda el no empujo tan fuerte que si no sostengo a mi hermano de lado contrario a donde estaba la escalera iba a bajar las escaleras sin poner un pie en ellas, forceje con él y me empuja que casi me caigo por la barandilla, no pudimos hacer nada, él se quedó trancado con ella, preocupada y nerviosa, orando a Dios por su vida, al otro día escuchamos como suena la cama y unos gemidos, el enojo y la impotencia me inundaron todo el cuerpo. Ya a las 11 aún seguían teniendo relaciones sexuales, enojada salgo de la casa de la vecina y toco la puerta furiosa después de unos minutos ella abre la puerta yo tomo mis cosas y me dirijo a donde la vecina para tomar mi móvil cuando la escucho decir – ¿que ustedes tenían anoche? Él no me estaba pegando – las ganas de romperle un caldero en la cabeza no me faltaron con todo el odio y furia que me inundaban en ese entonces le dije – hablare con mi abuela para que mi hermano se quede con ella – ella me miro y preguntó - ¿y por qué? – a lo que yo respondí – porque contigo no se quedará, si tú quieres que te maten bien, que te maten a ti sola no permitiré que mi hermano pague por tus estupideces, definitivamente estas locas, hoy me doy cuenta que aparte de masoquista no tienes valores, ni dignidad y una mujer que no tiene eso y que sea masoquista lo único que le queda es nada así que puedes estar feliz vas a morir en manos del amor de tu vida, te puedes olvidar que tienes hijos a partir de hoy no soy absolutamente nada de ti, me das pena, asco y vergüenza, vergüenza de que seas mi madre, el lunes vengo por mi hermano y con una orden de alejamiento si quieres morir pues te dejo morir, ya estoy harta de tener que actuar como si fuera la madre de mi hermano y tuya, por mí que te maten ya no me importas – le dije y me fui, pero en realidad nada de lo que dije era cierto, claro que me importaba, es mi madre, pero estaba furiosa, decepcionada, y cansada, cansada de actuar como si fuera la madre, cansada de tener tanta responsabilidades y problemas con tan solo 17 años, mi mayor problema a esa edad debería ser la infidelidad de un estúpido novio, no eso. Estaba cansada de ser la mayor, cansada de cuidar de ella, de mi hermano, de mí, estaba cansada.  Como le dije, el lunes fui a buscar a mi hermano junto con una orden de alejamiento se la entregué, me lleve a mi hermano y antes de irme le dije – te veo en la caja – quería que le doliera pues creí que talvez así se iba a dar cuenta lo que pasaba, pero no fue así… si alguien me hubiese dicho que esa sería la última vez que la vería con vida le hubiese dicho lo mucho que la amaba a pesar de todo.

En el transcurso del tiempo conocí a un chico el cual se volvió mi hermano mayor, me cuidaba, me amaba locamente al igual que yo a él, el me saco de la prostitución y me puso a trabajar en algo más decente, pero ganaba muy poco y mis estudios costaban mucho, entre junto con él a una pandilla, me hice novia del jefe, del aprendí como distribuir las drogas, identificarlas y como disparar. poco a poco me volví una de las mejores en el trabajo hasta que haciendo aquel trabajo casi pierdo a mi mejor amigo por el miedo de perder a la única persona a quien le importo me aleje de eso y le suplique a el que hiciera lo mismo.




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