Lo que no conté: Páginas de un rescate

Capítulo 11: El asedio del rescatado

Parte 2

El diablo no perdona a quien se escapa de sus redes.

Cuando dejas de ser su esclavo, te conviertes en su objetivo militar.

El Reclamo en las Aguas Ajenas

Como mencioné anteriormente, mi descenso al ocultismo comenzó por una curiosidad que hoy reconozco como un pecado de ceguera: querer un demonio de "mascota".

Fue un pecado oculto, quizá no el más atroz para el mundo, pero en el reino espiritual fue entrar en aguas prohibidas.

Y el diablo te busca cuando te metes en su territorio; te reclama con una ferocidad legalista, intentando convencerte de que aún le perteneces.

El Bombardeo de la Lascivia y la Impureza

​El asedio más perturbador ocurre en el mundo de los sueños.

Al ser virgen, mi pureza es un trofeo que los demonios codician con una perversión asfixiante.

Me envían sueños de lascivia, escenas obscenas y prácticas terribles donde intentan desvirgarme a la fuerza o incitarme a actos que mi alma desprecia.

Intentan empujarme de vuelta al cautiverio de la pornografía y la autoestimulación, queriendo que yo misma exponga mi vida en lugares de perdición.

Odio esos ataques; no son deseos míos, son proyecciones de un enemigo que quiere ensuciar lo que Dios ha limpiado.

La Batalla por la Mente: Ira y Blasfemia

​El bombardeo no se detiene en lo sexual.

Mi mente es un campo de batalla donde se disparan pensamientos de suicidio y asesinato, dirigidos hacia mí o hacia las personas que más aprecio.

A veces, el enemigo intenta que mi boca se llene de blasfemias contra Dios y palabras perversas para quebrar mi vida y rendirla a las legiones de Satanás.

​Hay segundos en los que la ira me desborda y pierdo el control contra estos seres demoníacos y la gente que usan.

A veces lo logran; caigo, pienso mal o actúo bajo esa presión, pero la misericordia de Dios es tan vasta que me permite arrepentirme de mis horrores.

Su gracia me da una oportunidad nueva cada vez que el enemigo cree haber ganado.

Los Viejos Vicios y la Seducción Visual

El pasado intenta filtrarse a través de mis antiguos vicios: juegos de fantasía ocultista, ángeles caídos, novelas bizarras y programas donde la figura humana se muestra con una voluptuosidad que hoy me causa asco.

El enemigo usa la pantalla del celular y la televisión para intentar que mis ojos vuelvan a deleitarse en lo bizarro y lo provocador.

Es un percance actual en mi escritura y mi lectura, una lucha constante por mantener la mirada en lo alto.

La Sentencia Errónea del Infierno

El plan del diablo es simple y cruel: usar mi pasado para culparme, mi presente para intentar violarme, matarme o "comerme" espiritualmente bajo supuestos derechos legales, y mi futuro para arruinarme hasta la locura o el suicidio.

​Pero hoy proclamo que su misión es ERRÓNEA.

Dios es quien sostiene mi vida, mi casa y mi familia.

Él es quien da y quien quita.

Él me llamó cuando nadie daba un centavo por mí; me dio una esperanza que el ocultismo nunca pudo ofrecerme.

Corrí a Sus brazos y sé que no ha sido en vano.

Hay algo extraordinario preparándose en mi vida después de tanta tormenta.

Amén.

Gracias Dios por perdonar mis terrores personales.

Hoy no tengo pena; hoy los cuento como testimonio de tu poder.



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En el texto hay: ocultismo, espiritual, testimonios

Editado: 05.09.2026

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