Lo que no sabes de mi.

Todo puede sanar

Aunque cargo con recuerdos dolorosos, trato de seguir con mi vida.
No ha sido fácil. Hay días en los que todavía me cuesta respirar, en los que las cicatrices duelen como si fueran nuevas. Pero sigo aquí. Con cada paso, con cada lágrima, con cada intento de seguir, me demuestro que merezco estar viva.

He entendido que no necesito tener todo resuelto para seguir adelante. Que puedo caminar incluso con el alma cansada. Que sanar no significa olvidar, sino aprender a vivir con lo que dolió sin que me destruya.

Ahora busco un motivo más para vivir. A veces es una sonrisa que me regalan, un amanecer que me sorprende, una palabra que me abraza. A veces soy yo misma… recordándome que, pese a todo, sigo de pie.

Y eso, también es amor.

Fin..



#1805 en Joven Adulto
#4918 en Otros
#1215 en Relatos cortos

En el texto hay: heridas de amor, heridas de infancia

Editado: 16.08.2025

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.