Solo ellos dos esperaban en un lugar donde no había ninguna persona alrededor, supusieron que eso era por el clima del día, solamente habían visto a mayores salir por sus trabajos o asuntos pendientes. Aun así, eso no era un problema para ellos, sin embargo, les parecía mejor en tener un parque nevado donde solo estén ellos.
En el momento que esperaban a su otro amigo habían jugado a algunos juegos del parque, al principio se divertían estando en el lugar hasta que el aburrimiento apareció cuando pasaron largos minutos. Ya cansados, ambos estaban en los columpios, estaban quietos ahí sin hablarse.
-Pensé que vendría está vez, Zenya tenía razón-Shura rompió el silencio en unos segundos, sin mirar a quien tenía al lado. Hablo con un tono que expresaba aburrimiento al igual que su mirada, donde veía el suelo.
-Era obvio que no iba a venir, Shura.
Esa respuesta la sorprendió, mirando rápidamente a su amigo-¿Qué? ¿Y porque viniste entonces?
-Para salir un poco, al menos juntarme contigo y pasar el día-sonrió levemente-Yo también sabía que no iba a venir, ya lo ha hecho demasiadas veces.
-¡Pero Kirill, me hubieras dicho! -exclamo-por lo menos así no traía su regalo, tuve que cargarlo todo el día.
-Es una bolsa pequeña y no estuvimos todo el día, no exageres-subió un poco más su sonrisa-¿Qué le ibas a regalar?
-Una gorra gris-respondió-si no me equivoco su color favorito es el gris, ¿cierto?
-Si lo es.
-¡Que suerte! me alivio de haber escogido este color-declaro con una sonrisa-estaba dudando si regalarle el gris o el azul, no sabía cuál era su favorito.
-No, el azul es el color que odia-recordó-que bueno que hayas comprado el de color gris.
-Que atento eres, eh-dijo con un tono burlón-¿te sabes el mío?
-Tu cambias de colores favoritos todo el tiempo-contesto-primero que te gustaba el rosa, después el naranja o el amarillo, parece que cambias de color cada semana.
Al escuchar eso, quien estaba al lado no pudo evitar reírse-es verdad, lo mismo me había dicho Zenya.
-¿Y ahora cual es el nuevo?
-Sigue siendo el celeste.
-Dos semanas, nuevo record-se burló-¿tú sabes cuál es mi color favorito?
La respuesta no llego enseguida, Shura se tomó unos segundos para responder-¿el rojo? -cuestiono con cierta duda, siendo evidente que no sabía la respuesta.
-Te equivocas, es el índigo.
-¿El índigo?
-No, acabo de decir negro, ¿sabes? -hablo con un tono medio burlón.
-¡No seas así! -se rio suavemente-te pregunte porque no recordaba que lo hayas dicho.
-No lo recuerdas porque nunca te lo dije-su risa fue un poco más alta, en pocos segundos un pedazo de nieve que Shura le había tirado golpeo su cara.
-¡Tonto! ¿¡Para que me haces adivinar entonces!?-pregunto luego de haberle lanzado el puñado de nieve.
-Quería molestarte, tu siempre me molestas así que te la debía-seguía manteniendo la misma risa.
-Sigues siendo un tonto-agrego-por cierto, cambiando de tema, ¿tú que le regalaras a Matvey?
-La verdad nada-en el momento de responder quito su sonrisa de a poco-Aun no sé qué regalarle, lo estoy pensando.
-¿Cómo qué no? -escuchar eso se le hizo algo extraño-pero si lo conoces antes que yo, deberías ya saber que le gusta.
-Eso lo sé-comento-sinceramente dudo que le guste lo que le regalo, te lo cuento solo porque confió en ti.
-Lo entiendo-Shura decidió dejar de un lado la actitud burlona que tenía hace un momento y escuchar con seriedad lo que diría el-¿Pero porque lo dices?
-Es de lo que hablamos con Zenya la otra vez, que no parece gustarle lo que le damos-explico-ni siquiera lo usa.
-Sí, ya recuerdo-quiso cambiar una vez más el tema de conversación-y bien, ¿ahora qué hacemos?
-No lo sé-contesto-¿Quieres hacer otra cosa?
-¿Vamos a caminar por el centro? -volvió a sonreír al preguntar.
-Pero queda lejos de aquí.
-¿Y? -respondió-¿Te da pereza caminar? No creía eso de ti, Kirill.
-Eso crees-dijo con una leve sonrisa mientras salía del columpio donde se sentó-vamos.
Shura se levantó al instante, extendiendo su sonrisa, la idea que se le había ocurrido le parecía entretenida, ya que era uno de sus lugares favoritos. Junto a Kirill, ambos caminaban y veían demasiados locales, algunas cosas compraban. Shura siempre solía venir sola o con su familia al lugar donde estaba, a Zenya directamente no le gustaba y Matvey siempre le aborrecía la idea. Y era la primera vez que venía con Kirill, no había parecido tan aburrido como se lo imaginaba.
Los dos habían estado un largo rato allí, después de haber visitado varios locales y llegar a comprar algunas cosas para ellos, ambos ya caminaban hacia la parada del autobús que quedaba un poco más lejos de donde estaban. Se sentaron juntos en unos asientos que estaban desocupados, no había mucha gente en el transporte donde se encontraban. Seguían conversando y riéndose, llamando la atención de algunos mayores que parecía irritarse por lo ruidosos que eran. Y eso solo era un motivo más de burla para ellos, llamándolos amargados.
Kirill bajo primero ya que estaba cerca de donde vivía y se despidió de su amiga, quien tendría un recorrido más largo. Al bajar del autobús camino unas pocas cuadras hacia su casa. Ya sabía que su madre no estaría en casa así que al entrar fue hacia su habitación, pensaba en seguir estudiando y terminar las tareas pendientes que le quedaban por hacer.
Su puerta estaba cerrada y la luz apagada, solo usaba la lámpara que tenía en su escritorio a la hora de estudiar. En aquel momento intento concentrarse sin pensar en nada mas, aunque ya sabía el tema aun prefería repasar.
Su concentración no duro mucho cuando sintió a alguien entrar, al mirar no había visto a nadie y con solo eso ya sabía de quienes se podrían tratar. Había creído que serían sus dos hermanas, pero esta vez solo era Lyuba.
-¿Qué hablamos de tocar antes de entrar? -miro con una pequeña sonrisa a su hermana menor.