Lo que no se perdona 1

Capitulo 6 "Desenterrando La Verdad Oculta En El Corazón".".

"Dentro De La Sala De Reuniones"

Rey: Elegir entre el Deber y el Amor es difícil.

Príncipe (pregunta, recordando lo que dijo anteriormente): Tuviste que elegir entre El Deber y El Amor?

El rey miró a su hijo y habló con voz profunda:

Rey: Sí... A veces la felicidad exige valentía. Para sellar el acuerdo de paz entre los Paltas y los Enikenses, yo debía haberme casado con una princesa palta, Basirae... pero me enamoré de su hermana mayor, Danae.

El príncipe lo miró aún más desconcertado.

Rey: El verdadero nombre de tu madre era Danae. Cuando nos casamos y ella se convirtió en mi reina, yo le di un nuevo nombre y "una nueva vida". Ella era una princesa palta destinada a casarse con Dalsem. Pero ella me amaba a mí.

Rey: Dalsem también la amaba; pero ella huyó hasta aquí Yo le pedí que viniera. Para ese entonces, ya estaba enferma. Todo el mundo piensa que ella era la verdadera princesa y que enfermó del corazón en estas tierras.
Rey: A veces la conciencia me martilla por haberlo hecho. Pero mi corazón está en paz y eso me da fuerzas.

Rey: Dalsem me odia y nunca me ha perdonado. Quiere destruirme, y cuando ella murió me acusó de irresponsable x "no cuidarla".
El príncipe guardó silencio por un momento, procesando la verdad recién revelada. Bajó la mirada, luchando con sentimientos encontrados. Finalmente, con voz contenida y un dejo de tristeza, respondió:

Príncipe: "Padre... Viví toda mi vida admirando historias de honor y sacrificio, pensando que el deber siempre era lo correcto. Pero lo que me cuentas... me muestra el peso real de amar y escoger el propio destino. No sé si podría ser tan valiente como tú, pero ahora entiendo mejor quién era mi madre... y quién eres tú.

Espero encontrar la fuerza para ser digno de ambos."

El ambiente quedó cargado de emoción y entendimiento, mientras padre e hijo compartían un momento de profunda humanidad.
Príncipe: "Pero lamentablemente para ti... Yo elijo el deber."

Se sentó en una silla, respiró hondo y agregó:

"Necesito procesar todo esto. Aún no sé por qué me ocultaste la verdad durante tanto tiempo."

El silencio llenó la sala, mientras el peso de las revelaciones se acomodaba entre padre e hijo.
El rey miró a su hijo con tristeza y comprensión, sabiendo que imponer el deber al corazón deja una huella profunda.

Rey: "Entiendo tu elección, hijo. Fui cobarde por ocultarte la verdad, pensando que así te protegía. Pero la verdad siempre sale a la luz, aunque duela. Tómate el tiempo que necesites. Aquí estaré, dispuesto a responder a tus preguntas cuando estés listo."

El silencio volvió a reinar en la sala. Dos generaciones, dos formas de encarar la vida: una marcada por el amor, la otra por el deber. El destino de ambos, y quizás de todo el reino, estaba a punto de definirse.

El príncipe, tras unos instantes de profunda reflexión, levantó la mirada hacia su padre y, con voz calmada pero firme, declaró:

Príncipe: "Yo elijo la paz."

Con esta sencilla frase, el príncipe dejó en claro su voluntad de romper el ciclo de rencores y sacrificios, buscando un camino distinto para su reino y su propia vida.

AMRAM

"SOLO TÚ PUEDES SABER LO QUE REALMENTE DESEAS".




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