Samgar se postro (pero está vez a los pies del principe): "Gracias por su perdón, su Alteza, y también por su compasión. Para nosotros será un honor estar en su presencia."
El ambiente cambió, pasando de tensión a gratitud y esperanza. El Rey orgulloso de su hijo lo abrazo y dijo:
-Tu bondad es grande. Te pareces tanto a tu madre.
... Mientras Tanto En El Pueblo ...
Madre (mirando a Amira): ¿Estás lista para entrar, cariño? Recuerda que Sebna es muy amable, pero puede ser un poco observadora.
Amira (nerviosa): Sí, mamá... ¿Crees que le caeré bien?
Madre (sonriendo): Por supuesto, sólo sé tú misma. Ven, toquemos la puerta.
(Amira toca la puerta. Sebna abre la puerta con una gran sonrisa)
Sebna: ¡Bienvenidas! Pasen adelante, que ya preparé té y pastel para nosotras.
Leyla (mirando a Amira sorprendida): Amira, no esperaba volver a verte tan pronto.
Amira (sonríe): Leyla, ¡qué sorpresa! Adira (curiosa): ¿Ustedes se conocen?
Leyla: Sí, nos conocimos anoche en el palacio.
Amira (riendo): Chocamos y terminamos en el suelo, jaja.
Aunque sinceramente, me agradó que no me regañaras por andar despistada.
Leyla (amable): Cualquiera se puede equivocar.
Sebna (con una sonrisa de gratitud): Qué gusto me da que ya se conozcan.
Amira: Me alegra conocerte al fin...
Sebna: Sebna. El gusto es mío, Amira.
Amira (con una sonrisa): Mi madre siempre me habla bien de usted. Sebna (curiosa): ¿Ah sí? ¿Y qué dice?
Amira (en tono juguetón): Que eres un ser muy amable... y que haces los dulces más sabrosos del mundo.
(Todos en la sala sueltan una pequeña risa).
Sebna (riendo): ¡Tendré que prepararle una bandeja especial la próxima vez!
Leyla (mirando a Amira): Ahora tienes que probarlos tú, seguro te encantarán.
Amira: ¡Eso espero!
Adira (sorprendida, mirando a Amira): Vaya. No sabía que eras tan creativa.
Amira (riendo): Solo cuando hay dulces de por medio. ¡Me inspiro fácilmente!
Sebna (orgullosa): En esta casa, todos sacamos nuestro lado creativo, sobre todo en la cocina.
Leyla: Las pocas veces que cocinamos... Claro. Pero Liria... Liria cocina que da gusto.
Adira (con orgullo): Amira es buena cocinera también.
Leyla (entusiasmada): ¿Ah, sí? Entonces me tienes que invitar a probar tu comida, Amira.
Amira (sonrojada): ¡Claro! Cuando quieran vienen a casa y preparo algo especial.
Sebna (bromeando): ¡Yo nunca digo que no a una buena comida! (Todos ríen y el ambiente se vuelve más amigable).
Adira: Por cierto, Sebna. He venido a verte... pero también a invitarte al cumpleaños de Amira, que será dentro de unas pocas semanas. Sebna (contenta): ¡Me encantaría ir! Muchas gracias por la invitación.
Leyla (sonriendo): ¡Seguro será una gran fiesta! Amira (emocionada): ¡Espero que todas puedan venir!
Adira (con ternura): Sí, mi princesa va a cumplir sus 18 años.
Amira (emocionada y sorprendida): ¡Wow!
Sebna (sonriente): Una edad importante, habrá que celebrarlo en grande.
Leyla (entusiasta): ¡Ya quiero ver esa fiesta! Adira (riendo): Todas están invitadas, por supuesto.
Adira: Mi esposo, como sabes Sebna, es el jefe de defensa de este reino. Y ha invitado a personas importantes, tales como los representantes de este reino.