Maroum (insistente): Pero el amor auténtico merece ser defendido. No crees que Amira preferiría intentarlo contigo antes que rendirte ahora?
Amram (con la voz quebrada): Tengo miedo. De lastimar, de perderlo todo... Tal vez soy más cobarde de lo que pensaba.
-(Añadió, mirando al suelo): No fue fácil decirlo, pero le prometí a mi padre que siempre antepondré mi deber. Le aseguré que el reino siempre podrá contar conmigo.
Maroum (entristecido): No lo puedo creer... Pensé que tú serías capaz de luchar por ese amor.
Amram: Quizás he fallado... o aún no tengo el valor suficiente para enfrentar la vida. Pero lo que más temo es que, eligiendo el amor, termine perdiéndolo todo.
Maroum: Pero... No te importa lo que piensa Amira al respecto?
Amram (conflictuado): No lo he olvidado... Pero no quisiera que mi desición la haga pensar que mi amor x ella no es verdadero.
Maroum (fingiendo misterio): Que lastima! Amira dejo ir a un hombre tan bueno. Acaso no valoras su sacrificio?
Amram (con la mirada fija aún en el suelo): Sí, lo sé. Lo valoro más de lo que puedo expresar. Pero le prometí al reino que haría lo que fuera por él, y por eso elegí el deber por encima de todo, incluso de mi felicidad.
Maroum: Y qué hay de tu felicidad, Amram? ¿Es que no importa? ¿Vas a sacrificar tu corazón por un reino que quizás no te lo agradezca? La joven que amas, la que te ama, ¿la vas a perder para siempre?
Amram: (Levantando la vista, con los ojos llenos de dolor) El rey... mi padre... insiste en esta unión. Dice que es por el bien del reino, que fortalecerá nuestra posición. No puedo desobedecerlo.
Maroum (Poniendo una mano en el hombro de Amram): Amram, eres el futuro de este reino. Pero también eres un hombre. Qué clase de rey serás si no puedes luchar por lo que quieres? Si no puedes defender tu amor?
Amram (Sacudiendo la cabeza): Es inútil. No hay salida. Estoy atrapado.
Maroum (Con determinación): No, Amram. Nunca es inútil. Siempre hay una salida. Y yo te ayudaré a encontrarla. No te rindas. Lucha por ella. Lucha por tu amor.
Amram (Voz baja, contenida): Amo este reino más... Maroum. Es el primero y el único amor que me está permitido.
Maroum: Eso es el miedo hablando! El miedo a desobedecer. Qué vale un rey que no lucha por lo que desea? Los hombres te seguirán a la guerra, pero ¿te seguirán si ven que doblegas la rodilla ante el miedo?
Amram (Se vuelve, con los ojos encendidos): Luchar? Contra quién? Contra mi padre? Contra las leyes? Contra la razón que ha mantenido la enemistad en nuestras fronteras durante años?
-Ella es... es la hija del Jefe de Defensa del reino, Maroum.
Maroum: Tú, el futuro soberano, ¿vas a dejar que te arrebaten la única cosa verdadera que has encontrado?
Amram da un paso atrás, como si las palabras de Maroum fueran flechas.
Amram: No me la arrebatan. Yo la entrego. La entrego por la estabilidad de un reino que pronto dependerá de mí. Un matrimonio con la princesa Nayra del Reino Hindú asegura alianzas, crecimiento, fuerza, paz. Pones el corazón de uno por encima del bienestar de miles?