Amira (Pensando): X qué me ocultaron esto? Qué más me han ocultado? Puedo confiar en ellos?
(Un recuerdo repentino la golpea: el rostro de Serag y su huida repentina cuando ella lo rechazó y lo dejó ir x Amram).
La culpa la invade. Recuerda el trato de Serag, el dolor que reflejo cuando sus miradas se cruzaron x última vez.
Amira: (Pensando) Fui tan cruel con él. Lo rechace x respeto a su Alteza, y resultó que Amram no intercedio x mi cuando se tomó esa cruel desición real. Estoy pagando ahora por haberle roto el corazón a Serag?!
(Se levanta de la cama y camina hacia la ventana, mirando la ciudad dormida. La luna ilumina su rostro, revelando su angustia).
Amira (Pensando): Es esto un castigo? El universo me está devolviendo el dolor que causé?
(Recuerda las palabras de su madre, la promesa de contarle toda la verdad. Pero la duda persiste en su mente).
Amira (Pensando): Puedo creer en ella? O todo es una mentira más? Y... X qué esa verdad está tan arraigada en su corazón, qué no puede ser descubierta?
Se abraza a sí misma, sintiendo frío a pesar de la calidez de la habitación. La soledad la envuelve, haciéndola sentir más vulnerable que nunca.
Amira (Pensando): Necesito hablar con alguien. Necesito un amigo. Pero... en quién puedo confiar?
(Amira sigue junto a la ventana, mirando la ciudad. La culpa por Serag la consume, pero otro pensamiento se abre paso en su mente: el edicto del rey.)
Amira (Pensando): Amram...
(Un escalofrío la recorre al recordar las palabras del edicto: prohibición total de contacto y unión presente y futura entre ellos. Su sueño de un futuro junto a él se desvanece como humo.)
Amira (Pensando): Qué va a ser de nosotros? De nuestro amor?
(La frustración se mezcla con la tristeza. Se siente atrapada, sin control sobre su propio destino.)
Amira: (Pensando) Primero esto... y ahora esto. Qué más puede salir mal?
La conexión entre ambos eventos comienza a formarse en su mente. Podría haber una relación entre su origen desconocido y el edicto del rey? Podría alguien estar intentando separarla de Amram?
Amira (Pensando): Es posible que alguien sepa algo? Qué alguien esté moviendo los hilos para destruirme?
La paranoia comienza a apoderarse de ella. Se siente vigilada, observada, como si fuera una pieza en un juego que no comprende.
Amira: Necesito saber la verdad. Necesito saber quién soy y por qué están pasando estas cosas.
... Unos minutos después ...
(Amira, sentada al borde de la cama, se lleva las manos a la cabeza. La noticia del edicto real y la revelación sobre su origen se entrelazan en su mente, creando un nudo de desesperación.)
(Un nuevo pensamiento la golpea con fuerza: los rumores sobre el inminente matrimonio de Amram con la princesa Nayra de la India. Un matrimonio político, dictado x el deber y la necesidad de fortalecer alianzas.)
Amira (Pensando): Nayra... él no la ama. Él me ama a mí.
La imagen de Amram, forzado a casarse con otra mujer por el bien de su reino, la llena de dolor. Se siente impotente, incapaz de cambiar su destino.
Rápidamente la realidad la golpea con crudeza. Ella misma está en una situación precaria, con su identidad en duda y su futuro incierto.