Lo que no se perdona 1

"Serag"

Amira (Pensando): Creo que me quedo con el "Ma'amoul". Es más suave y equilibrado.

Leyla (Sonriendo): A mí me encantan los dos! Me llevo un poco de cada uno!

-Cuánto le debemos por un poco de cada uno?

Vendedor (Sonriendo): Por seis "Ma'amoul" y una porción de "Qubbait", serían 10 dirhams.

Leyla (Sacando unas monedas): Vale, entonces deme el frasco completo. Aquí tiene!

... Algunos Segundos Después, Mientras Que El Vendedor Contaba Las Monedas ...

Leyla y su amiga Amira están en el mercado a punto de regresar a casa cuando un joven toca por el hombro a Amira...

Serag (Con una sonrisa): Amira?

Amira (Se gira sorprendida, apenada): Serag! No esperaba verte por aquí.

Amira siente que el corazón le da un vuelco. La mirada de Serag es cálida, pero ella no puede evitar sentirse culpable. Leyla observa la escena con curiosidad, notando la tensión entre ambos.

Serag (serio): Yo tampoco. Pensé que estarías... ocupada. Su sonrisa no llega a sus ojos, y Amira siente un escalofrío.

Disfrutando de los placeres que ofrece el mercado?

Amira (Tragando saliva): Sí, bueno... Necesitaba un respiro. Y usted?

Serag: Vine a comprar algunas especias. Necesito provisiones para... Serag hace una pausa, su mirada se oscurece ligeramente. ...un largo viaje.

Amira (Sintiendo un nudo en el estómago): Un viaje?

Serag: Sí. He decidido que es hora de buscar nuevos horizontes. Serag mira a Amira directamente a los ojos, y ella siente que cada palabra es una acusación silenciosa. Pero antes de irme, quería ver si estabas bien.

Leyla (Interviniendo con una sonrisa): Amira está perfectamente. Estos dulces son deliciosos! Quieres probar uno, Serag?

Leyla le ofrece un dulce a Serag, intentando aligerar el ambiente. Amira se siente atrapada entre la culpa y el deseo de explicarle a Serag por qué hizo lo que hizo.

Serag (Con una mirada fría): No, gracias. No tengo apetito. Su mirada vuelve a Amira, llena de una mezcla de tristeza y decepción.

Bueno, Amira, te dejo disfrutar de tus dulces. Espero que te traigan más alegría que a mí.

Serag hace una leve reverencia y se da la vuelta, alejándose entre la multitud.

Amira lo observa alejarse, sintiendo que algo se rompe dentro de ella.

Mientras tanto, a unos metros de distancia, el Príncipe Amram está de pie frente a un puesto de telas, hojeando distraídamente una pila de vestidos hindúes de seda. La vendedora, una mujer de mediana edad con una sonrisa amable, le está mostrando los bordados más finos, pero Amram apenas prestaba atención.

Sus ojos están fijos en la dirección donde Amira y Serag se encontraban hace unos instantes, su rostro reflejando una mezcla de preocupación y anhelo.

Vendedora: Este sari, Su Alteza, está bordado con hilos de oro traídos de las montañas del norte. Sería un regalo perfecto para su prometida.

Amram: (Distraído): Sí, sí... muy bonito. Su mirada se desvía de nuevo hacia la multitud, buscando desesperadamente a Amira.

Vendedora (Señalando hacia Amira): Debe ser un placer elegir un regalo para una joven tan hermosa. Aquella joven, es su prometida? Tiene una belleza singular.

"FIN DEL CAPITULO 19"




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.