Leyla y Amira llegan a la imponente puerta de la casa de Leyla. La arquitectura es de piedra tallada con intrincados diseños, típica de un antiguo reino árabe. La puerta es de madera oscura, adornada con detalles en bronce).
Leyla (Empujando la pesada puerta): Liria! Ya estamos aquí!
Una mujer de mediana edad, Liria, con un rostro amable y arrugas que denotan sabiduría, aparece en el umbral. Viste un atuendo sencillo pero elegante, propio de una empleada de confianza).
Liria: Leyla, Amira! Qué alegría verlas! Pensé que tardarían más en regresar del mercado. Cómo les fue?
Leyla (Abrazando a Liria): Muy bien, Liria! Encontramos ingredientes maravillosos. Pero estoy agotada.
Amira (Saludando a Liria con una sonrisa): El mercado estaba lleno de gente, pero valió la pena.
Liria: Pasen, pasen. Las esperaba con un té de menta recién hecho. Sé que lo necesitan después de esa caminata. Tus padres me encargaron que te cuidara bien en su ausencia.
(Entran a la casa. El interior es fresco y espacioso y con altos arcos elegantes. La luz tenue de las antorchas ilumina las paredes adornadas con tapices y alfombras persas. El aire está impregnado de un aroma sutil a incienso y especias).
Leyla (Dejando caer las bolsas en una mesa de madera tallada): Ay, qué alivio! Gracias, Liria. Un té de menta suena maravilloso.
Amira (Admirando la decoración): Esta casa siempre me impresiona, Leyla. Es como un palacio sacado de una historia.
Leyla (Sonriendo): Lo sé. A mis padres les encanta coleccionar antigüedades.
...
(Liria las guía a un salón con cojines de seda y una mesa baja de bronce. Les sirve el té en delicadas tazas de porcelana).
Liria: Descansen un poco. El té las reconfortará. Les apetece algo más para comer?
Leyla (Tomando un sorbo de té): No, gracias, Liria. Con el té es suficiente.
Amira (También bebiendo el té): Está delicioso, Liria. Gracias.
(Después de unos minutos de silencio, mientras disfrutan del té y el ambiente tranquilo, Amira se levanta de repente, con una chispa en los ojos).
...
De vuelta en la casa de Leyla, Amira intenta concentrarse en otra cosa que no fuera Serag. Decide que enseñarle a Leyla a cocinar cuscús será una buena distracción.
Amira (Con una sonrisa forzada): Bien, Leyla, hoy te voy a enseñar el secreto para hacer un buen cuscús.
Leyla (Sonriendo con cariño): Genial! Siempre he querido aprender. Pero, Amira, estás segura de que estás bien? Pareces un poco... distraída.
Amira (Negando con la cabeza): Tonterías! Me gusta mucho cocinar, y tengo mucha energía ahora. Además, quiero agradecer a Liria por cuidarnos.
Liria (Sonriendo): No tienes que hacer eso, querida. Pero si te hace feliz, adelante. La cocina está a tu disposición.
Amira: De acuerdo!
(Se dirige a la cocina con entusiasmo). Amira: Leyla, ven a aprender! Necesito tu presencia.
Leyla (Suspira con una sonrisa): Está bien, está bien. Pero no me culpes si me quedo dormida mientras cocinas.
(Leyla y Amira se dirigen a la cocina, dejando a Liria en el salón, observándolas con una sonrisa cariñosa. El aroma de las especias comienza a llenar la casa, prometiendo una cena deliciosa y una noche llena de amistad y alegría).