Adira (Sonriendo suavemente): Hija, sabes que durante años he estado tratando de ponerme en contacto por medio de cartas con lo que queda de mi familia paterna...
(Amira toma la mano de su madre, mostrando su apoyo y cariño).
Adira: Y... he obtenido una valiosa información hoy por la mañana. Me he enterado de que la hermana de mi padre, tu tía Mahline, me ha enviado una carta y quiere que nos conozcamos. Es lo único que nos queda, sabes, Amira...
Amira: Entonces, debemos ir a conocerla, mamá.
Adira (Con una mirada nostálgica): Mi padre, (Magdiel Izhar-alnei), siempre me decía que ella era tan igual a él, que eran hermanos gemelos... Pero que se habían separado mucho antes... aunque nunca me dijo el motivo. Ahora nos queda averiguar dónde vive.
Amira (Asintiendo): Ya veo.
Adira: Ahora solo me queda contarle a tu padre... (Suspira) Te imaginas, además, quisiera recordar el rostro de papá.
Amira (Apretando suavemente la mano de su madre): Comprendo.
Amira: Hay algo más... Me gustaría darme un baño. (Suspira).
-Te ayudo en algo, mamá?
Adira: No, linda, gracias. Descansa. No hay nada que hacer.
Amira: Está bien. Entonces, al baño.
(Amira se levanta de la mesa y se dirige hacia el baño, dejando a Adira sentada, pensativa, con la mano aún extendida sobre la mesa).
... Mientras Tanto En El Palacio ...
El Príncipe Amram entra en el palacio, sintiéndose como un extraño en su propia morada. Los pasillos dorados y los tapices lujosos que antes le resultaban familiares ahora le parecían fríos y vacíos. La conversación con la vendedora en el mercado aún resonaba en su mente, recordándole la imposibilidad de su amor por Amira.
Los guardias lo saludan con reverencias respetuosas, pero Amram apenas los nota. Su mente está llena de imágenes de Amira: su sonrisa, su mirada, su voz. Se siente culpable por no poder estar con ella, y frustrado por el edicto de su padre que los mantiene separados.
Al llegar a su aposento, se deshace de su túnica y se deja caer en un sillón de terciopelo. La pesadez de la corona parece aplastarlo, recordándole sus responsabilidades y deberes.
Sabe que debe casarse con la princesa que su padre ha elegido para él, pero su corazón pertenece a otra persona.
Un sirviente entra con una bandeja de té y dulces, pero Amram lo rechaza con un gesto de la mano. No tiene apetito. Lo único que desea es poder ver a Amira, aunque sea por un instante.
Se levanta y camina hacia la ventana, mirando hacia la ciudad. Se pregunta si Amira estará pensando en él, o si ya lo ha olvidado. La incertidumbre lo consume, y se siente atrapado entre el deber y el deseo.
Pero hay algo más que lo atormenta. La imagen de Amira y Serag juntos en el mercado no lo abandona. Qué tipo de relación tienen? Fueron "algo" en el pasado? Sienten algo el uno por el otro?
Amram (Pensamientos): Qué significaba esa mirada entre ellos? Había tristeza, sí, pero también... arrepentimiento? Acaso Amira lo ama a él, y no a mí?
La idea de que Amira pueda amar a otro hombre lo consume por dentro. Sabe que no tiene derecho a sentir celos, ya que él está comprometido con otra joven. Pero no puede evitarlo. El amor que siente por Amira es tan fuerte que lo ciega y lo atormenta.