Samgar (Toma su rostro entre sus manos): Y a mí también, Adira. Pero debemos pensar en el bien mayor. Amira es muy importante y tiene un deber con su pueblo.
Adira (Se aparta de él, frustrada): Siempre es el deber, el reino, la tradición... Cuándo pensaremos en lo que Amira realmente necesita?
Samgar (Con voz suave): Estamos pensando en ella, Adira. Pero a veces, lo que necesitamos no es lo que queremos. Amira necesita salir de esta oscuridad, y el Festival puede ser la chispa que la ilumine.
(Samgar se acerca a la mesa y recoge el plato de Amira. Lo mira con tristeza).
Samgar: Iré a hablar con ella. Intentaré hacerle entender que no está sola, que la amamos y que siempre estaremos aquí para ella.
Amira (Con esperanza): Crees que te escuchará?
Samgar (Con una leve sonrisa): No lo sé. Pero debo intentarlo. Es mi hija, y la amo más que a mi propia vida.
(Samgar sale del comedor, dejando a Adira sola en la penumbra. Adira se queda mirando la puerta por donde se fue Samgar, con una mezcla de esperanza y temor en su corazón).
(Mientras tanto, en su habitación, Amira está sentada junto a la ventana, mirando las estrellas.Siente un vacío inmenso en su interior, una soledad que la consume. No entiende por qué sus padres no pueden comprender su dolor, por qué insisten en que siga adelante cuando su corazón está roto en mil pedazos. El Festival de las Doncellas se acerca, y la idea de tener que fingir alegría y felicidad la llena de angustia.Solo quiere que la dejen en paz, que la dejen sufrir sus penas).
(Samgar toca suavemente la puerta de la habitación de Amira. Después de un momento, Amira responde con voz apagada).
Amira (aturdida): Quién es?
Samgar: Soy yo, Amira. Tu padre. Puedo entrar?
(Amira no responde, pero Samgar abre la puerta lentamente y entra en la habitación. Encuentra a Amira sentada junto a la ventana, mirando las estrellas. La habitación está tenuemente iluminada por la luz de la luna).
Samgar (Con voz suave): Puedo sentarme contigo?
(Amira se encoge de hombros, sin mirarlo. Samgar se sienta en el borde de la cama, manteniendo una distancia respetuosa).
Samgar: Sé que estás sufriendo, Amira. Y sé que nada de lo que diga puede aliviar tu dolor.
(Amira permanece en silencio, con la mirada fija en las estrellas).
Samgar: Tu madre y yo... solo queremos lo mejor para ti. Queremos verte feliz.
Amira (Con voz apenas audible): No puedo ser feliz.
Samgar (Con paciencia): No digo que tengas que ser feliz ahora mismo. Pero debes permitirte la posibilidad de serlo.
Amira (Se gira hacia él, con los ojos llenos de lágrimas): Cómo? Cómo puedo ser feliz cuando me han herido sin importar como me siento?
Samgar (Se acerca un poco más a ella): Amram está en tu corazón, Amira. Nadie puede quitarte eso. Pero la vida sigue, y debes permitirte vivirla.
Amira (Con amargura): Vivirla? Para qué? Para encontrar a otro hombre que me deje, que me abandone, que muera?
Samgar (Toma su mano con suavidad): No todos los hombres son iguales, Amira. Y no todos los amores terminan en tragedia.
Amira (Retira su mano): No quiero saber nada del amor. Me ha traído demasiado dolor.
"FIN DEL CAPITULO 21"