Samgar (Con firmeza): El amor también puede traer alegría, Amira. Esperanza, compañía... No puedes cerrarte a esa posibilidad.
Amira (Se levanta y camina hacia la ventana, dándole la espalda): El Festival se acerca. Es eso lo que quieres? Que vaya al Festival y finja que estoy buscando un nuevo esposo?
Samgar (Se levanta también y se acerca a ella): No te pedimos que finjas nada, Amira. Solo te pedimos que vayas al Festival y te permitas disfrutar de la compañía de otras personas. Baila, ríe, disfruta de la música... Olvídate de tus problemas por un momento. Demuestrale a todos lo fuerte que puedes llegar a ser.
Amira se queda callada.
Samgar (Con suavidad): No digo que sea fácil. Pero es necesario. Debes darte un respiro, Amira. Debes permitirte sentir algo que no sea dolor.
Amira (Se gira hacia él, con desesperación): No puedo. Simplemente no puedo. Cada vez que intento sonreír, me siento fatal.
(Samgar se acerca a ella y la abraza con fuerza).
(Amira se aferra a Samgar, llorando en su hombro. Samgar la abraza con fuerza, sintiendo su dolor como si fuera propio).
Samgar (Con voz suave): Ir al Festival no olvidado a Amram tan fácilmente. Significa que estás eligiendo vivir, a pesar de todo. Significa que estás honrando tu valor.
(Amira se separa un poco de Samgar y lo mira a los ojos).
Amira: De verdad lo crees?
Samgar: Si.
-Descansa, Amira. Y recuerda que te amamos más que a nada en el mundo.
Luego, la besa en la frente y se dirige hacia la puerta.
...
(Samgar sale de la habitación, dejando a Amira sola con sus pensamientos. Amira se queda mirando la puerta por donde se fue Samgar, con una nueva chispa de esperanza en su corazón).
... 3 Días Después ...
(La luz del sol entra suavemente x la ventana de la habitación de Amira. Amira está sentada en su cama, mirando fijamente un punto en el vacío. Ha pasado toda la noche pensando en las palabras de su padre. Finalmente, se levanta y se dirige al espejo. Se mira fijamente, con una expresión seria).
Amira (Para sí misma): Vivir... Conservar mi valor... Luchar contra la verdad.
(Amira suspira y se acerca a su armario. Lo abre y mira la gran variedad de vestidos coloridos y joyas brillantes. Normalmente, le encantaría elegir un atuendo para una ocasión especial, pero hoy se siente diferente. Todo le parece vacío y sin sentido).
(Después de un momento, Amira elige un vestido sencillo de color rojo pálido. No es llamativo ni ostentoso, pero es elegante y discreto; acompañado de un collar de plata con una pequeña piedra de rubí).
...
Mientras Amira se viste, Adira entra en la habitación. Se detiene en la puerta, observando a su hija con una mezcla de sorpresa y alivio.
Adira (Con voz suave): Amira... Qué estás haciendo?
Amira se gira hacia su madre, con una leve sonrisa.
Amira: Voy a ir al Festival!
Adira se acerca y la abraza con fuerza.
Adira (Con lágrimas en los ojos): Oh, Amira... Estoy tan feliz de oír eso.
Amira se separa un poco de su madre): No lo hago por mí, madre. Lo hago xq' mi presencia es una obligación... Y por ustedes.
Adira (Toma el rostro de Amira entre sus manos): Lo sé, cariño. Y eso es suficiente.