Adira la mira con atención.
Adira: Puedo ayudarte a prepararte?
Amira (Asiente con la cabeza): Me gustaría eso.
Adira la ayuda a peinarse y a maquillarse. No intenta transformarla en alguien que no es, sino que realza su belleza natural. Le pone un poco de colorete en las mejillas para darle un toque de color, y le pinta los labios con un suave tono rosado.
Adira (Mientras peina el cabello de Amira): Estás hermosa, princesa.
Amira (Se mira en el espejo, con una expresión seria): No me siento hermosa.
Adira (Se gira hacia Amira y la abraza de nuevo): Lo sé, linda. Pero lo importante es que te sientas tú misma. Y que te permitas disfrutar de lo que la vida te pueda brindar.
Adira se separa de Amira y toma su mano.
Adira (Con una sonrisa forzada): Aquí tienes. Ponte el velo.
Amira (Tomando el velo con desgana): No entiendo por qué tengo que usar esto. Me siento como si estuviera escondiéndome.
Adira (Acomodando el velo sobre la cabeza de Amira): Es una tradición. Y te ves hermosa con él.
Amira (Mirándose en el espejo con desgana): Me siento como un cordero que va al matadero.
Adita (Tomando las manos de Amira): No digas eso. Este es un día especial. Quién sabe, quizás encuentres a alguien que te haga feliz.
Amira (Con un suspiro): No lo creo.
Adira (Cambiando de tema): Hable con tu padre sobre la visita a mi tía.
Amira: Y qué te dijo?
Adira: No me ha dicho nada emocionante. Está más preocupado por el festival.
Amira (Encogiéndose de hombros): Eso no me gusta. No creo que le importe. Solo quiere que me case y me olvide de todo.
Samgar (Desde fuera): Amira, estás lista? Ya es hora de irnos.
Adira: Estás lista?
Amira (Resignada, Decidida): No lo sé. Pero estoy lista para intentarlo.
Adira (Con una mirada de advertencia): Cálmate, linda. Todo estará bien.
Adira (Abre la puerta y habla en voz baja con Samgar) Samgar, por favor, ten cuidado con lo que vas a decir. Amira no está bien.
Samgar (Con una expresión seria): Lo sé, Adira. Estaré atento.
Samgar entra y mira a Amira. Su mirada es una mezcla de preocupación y determinación.
Samgar (Mirando a Amira con aprobación): Te ves bien, hija. Lista?
Amira asiente con la cabeza, con los ojos ligeramente humedecidos.
Adira le da una última mirada de apoyo y amor.
Samgar se acerca y toma a Amira del brazo y la lleva hacia la puerta. Adira se queda de pie en la habitación y no los sigue.
La luz del pasillo ilumina sus rostros. Samgar admira a su hija.
Samgar: Estás deslumbrante, Amira. Tu madre tiene un gusto exquisito.
Amira (Con una sonrisa suave): Gracias, Padre.
Samgar comienza a guiar a Amira por el pasillo, pero se detiene al notar que Adira no los ha seguido. Se gira hacia la puerta del cuarto, con el ceño fruncido.
Samgar (Con voz fuerte pero amable): Adira, por qué te quedas en el cuarto? El carruaje nos espera.
Adira aparece en la puerta, con una expresión ligeramente evasiva.
Adira (Con una sonrisa): Oh, Samgar, mi cielo, solo necesito ajustar algo en mi vestido.
-Vayan caminando, los alcanzaré en un momento. No los haré esperar demasiado.