Lo que no se perdona 1

"Capitulo 24 "Esto Apenas Comienza"

Amira sonríe ante las palabras de Leyla, sintiendo un poco de orgullo renacer en su interior.

Amira: Gracias, Leyla. Siempre sabes qué decir.

Leyla (Con una sonrisa): Para eso están las amigas. Y ahora, basta de tristezas. Hoy es un día para celebrar, para disfrutar de la compañía de los demás. Qué te parece si vamos a ver los puestos de comida?

-Dicen que hay unos dulces deliciosos.

Amira duda por un momento, pero luego asiente con una sonrisa suave.

Amira (Aunque no está bien recompuesta del todo): Está bien. Vamos.

Amira y Leyla se acercan más a los puestos de comida, dejando atrás la tristeza y el dolor.

Mientras caminan, Amira siente una ligera esperanza renacer en su corazón. Tal vez, solo tal vez, pueda disfrutar de este festival después de todo.

Leyla, con su entusiasmo contagioso, guía a Amira a través de la multitud, mostrándole los diferentes puestos y animándola a probar las delicias locales.

Leyla: Mira, Amira, este puesto tiene los mejores dátiles rellenos de nueces! Y aquí hacen un pan de miel que es simplemente irresistible!

Amira sonríe ante el entusiasmo de Leyla y prueba algunos de los manjares que le ofrece. Aunque su corazón todavía está un poco triste, no puede evitar sentirse contagiada x la alegría del ambiente que Leyla propaga.

Mientras caminan, Amira observa a las otras doncellas, tratando de interactuar con los pretendientes que se acercan a ellas. Se da cuenta de que muchas de ellas parecen genuinamente felices y emocionadas de participar en el festival. Mientras se pregunta... si alguna vez podrá sentirse así?

Amira sabía que su presencia allí no era solo una formalidad. Era el futuro de su familia, y quizás algo más, dependiendo del festival y de las decisiones que se tomarían en él.

Pero lo que más le dolía a Amira era la fachada. La forma en que su madre sonreía y saludaban a los nobles, como si nada hubiera cambiado. Como si la sombra que se cernía sobre su hogar no existiera. Como si el secreto que compartían no pesara sobre cada uno de sus actos. Adira le dirigió una mirada, una sonrisa forzada que no llegaba a sus ojos, y Amira sintió un escalofrío. Sabía que esa sonrisa era una advertencia: "Sigue el juego, Amira. Por el bien de todos."

Afortunadamente, Leyla pareció notar la incomodidad de Amira.

Leyla (dijo, tirando suavemente del brazo): "Vamos, Amira". Adira está muy entretenida conversando.

-Vamos a ver a las otras doncellas, sí? La plaza está llena, seguro que hay algo interesante que ver.

Amira asintió aliviada y siguió a Leyla a través de la multitud, alejándose de la mirada vigilante de sus padres.

X otro lado... Samgar, con el corazón apesadumbrado, seguía al lado de Sus Majestades sin poder moverse.

Jacob (Con una sonrisa que no llegaba a sus ojos, dijo): Noto a tu hija mal. Le sucede algo?

Samgar (Pensó, reprimiendo un suspiro): En serio me preguntas lo que ya sabes?

-(Dijo): A Amira no le agradan las multitudes, Su Majestad. Es solo eso.

Jacob (Respondió, en un tono que sugería lo contrario): Ya veo.

-(Y añadió, soltando una risita): Sabes, le pedí a Serag que viniera. Tal vez Amira se sienta mejor con su presencia.

La sangre de Samgar se helo y Amram se quedo mudo con la revelación del Rey. Jamás imaginaron que él fuera capaz de ello.




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