Samgar (Pensó, sintiendo un nudo en el estómago):Nunca pensé que el rey fuera tan cínico
-(Pero sentado, con una pequeña reverencia, respondió): Gracias, Su Majestad. Ese acto es realmente muy generoso de su parte.
A Amira y Leyla no les da tiempo de ir hacia donde iban porque se les acercan unas jovenes curiosas por hablar a la hija del Jefe de Defensa.
Amira intercambiaba palabras amables con ellas, pero sus respuestas eran breves y adornadas con una sonrisa fingida.
De repente, su mirada se cruzó con la de Serag, que se encontraba al otro lado de la plaza. Sintió un escalofrío recorrer su espina dorsal.Y en ese momento Amira ve a Serag.
Serag le devuelve la mirada con una sonrisa lúbrica y comienza a caminar hacia ella, abriéndose paso entre la multitud.
Justo en ese momento...
Una voz resonó por toda la plaza, silenciando la música y las conversaciones:
La voz: "Damas y caballeros, nobles y plebeyos! Sean bienvenidos al Festival de las Doncellas!"
Amira se detiene en seco, sorprendida por el repentino silencio que se ha apoderado de la plaza.
Se gira y ve a una anciana de rostro arrugado y ojos penetrantes de pie sobre una pequeña plataforma en el centro de la plaza.
Es Badriyyah, la venerable anciana que ha dirigido el Festival de las Doncellas durante décadas vestida con sus ropas ceremoniales.
Badriyyah (Con voz clara y fuerte): Que todos presten atención! Que todos escuchen!
-Un año más, nos reunimos para celebrar la belleza, la gracia y la sabiduría de nuestras jóvenes doncellas! Un año más, honramos la tradición y la esperanza de un futuro próspero para nuestro reino!
La multitud responde con vítores y aplausos. Badriyyah levanta las manos, pidiendo silencio.
(Badriyyah hace una pausa, mirando a la multitud con una sonrisa).
-(Y añade): Les pido a todos que se acomoden en sus respectivos lugares.
Amira y Leyla se incorporan con las otras doncellas, dejándose llevar por el flujo de gente que se mueve entre los puestos de comida para incorporarse a su sitio.
...
Amira observa la disposición de la plaza. Está claramente dividida en tres secciones distintas. En el lado izquierdo, se encuentran los pretendientes, jóvenes nobles y guerreros vestidos con sus mejores galas, ansiosos por impresionar a las doncellas. En el centro, se encuentran los padres y familiares de las doncellas, observando con orgullo y esperanza a sus hijas. Y en el lado derecho, se encuentran las doncellas, vestidas con elegantes vestidos y tratando de mantener la compostura bajo la mirada de todos.
El aire está lleno de aromas deliciosos: especias exóticas, carne asada, frutas frescas y dulces tentadores. Los colores vibrantes de los puestos y la música alegre crean un ambiente festivo y animado.
De repente, Amira se detiene en seco, sintiendo una mirada fija sobre ella. Levanta la vista y ve al Príncipe imponente sentado donde ella lo vio al principio observándola con una expresión seria en su rostro. Pero esta vez es diferente... ahora Amira tendrá que soportar estar más cerca de él.
...
(Y... el edicto real pesa sobre ella como una losa, impidiéndole acercarse a él o dirigirle la palabra).