Lo que no se perdona 1

"Romance Imposible..."

Las mesas se llenan de gente, que come hasta saciarse. Los niños corren y juegan, mientras que los adultos charlan y comparten historias.

Algunos se sientan en el suelo, formando pequeños círculos y compartiendo platillos tradicionales. Otros más se acercan a las mesas, probando nuevos sabores y texturas.

Amram observa la escena con tristeza. Ve la alegría y la celebración, pero también la tensión y la incertidumbre. Se siente impotente para cambiar el destino de su reino.

La gente no se retira a sus casas, sino que permanece en la plaza, disfrutando de la comida y la compañía.

Leyla, al ver a Maroum en la plataforma aún, le hace una seña discreta. Maroum, al entender la señal, se excusa con los demás nobles y la sigue hasta un rincón apartado.

Maroum (Susurrando): Leyla, sabes q' esto no es sencillo... verdad?

Leyla (Susurrando): Lo sé... Pensé que el Rey te obligaría a elegir a una doncella.

Maroum: Nunca podría elegir a otra que no seas tú. Mi corazón te pertenece.

Leyla (Con una sonrisa tímida): Desde cuándo yo estoy en su corazón?

Maroum (Tomando las manos de Leyla, su voz llena de emoción): Desde que desperté, cuando estaba inconsciente, y vi tus ojos grises. Me cautivaste por completo.

...

Maroum y Leyla se encuentran en un rincón apartado, ajenos al bullicio y la celebración. Sus corazones laten al unísono, llenos de amor y temor.

Maroum mira a Leyla a los ojos, y ve en ellos la bondad, la inteligencia y la valentía que siempre ha admirado. Su primer recuerdo de ella es su rostro preocupado y sus ojos grises llenos de alivio cuando despertó de la inconsciencia después de ser herido en la batalla. Ese momento quedó grabado en su corazón para siempre. Él es Maroum, Jefe de Defensa del reino, y su deber es proteger a su pueblo, incluso de sí mismo.

Leyla mira a Maroum a los ojos, y se queda sin palabras ante la confesión que acaba de hacerle. Recuerda el día en que lo cuidó durante su convalecencia, después de ser herido en la batalla. Ella sabe que gracias a sus cuidados, él está vivo. Y recuerda el baile en el cumpleaños de Amira, hace apenas unos días. La música suave, las luces tenues, y la sensación de estar en sus brazos. Fue un momento mágico, un instante de felicidad pura que ahora parecia un sueño lejano.

Ambos saben que su amor es imposible. El Rey nunca permitirá que un noble, y menos el Jefe de Defensa, se case con una enfermera de guerra, y mucho menos con una doncella que no ha sido elegida en el Desfile del Amor. Pero no pueden evitar amarse, y no pueden imaginar sus vidas separados.

Leyla, impulsada por la emoción del momento, se inclina y besa a Maroum con pasión. Maroum le corresponde el beso con la misma intensidad, sintiendo la dulzura de sus labios y el calor de su cuerpo.

Maroum (Con voz temblorosa): No, Leyla. No podemos hacer esto.

(Leyla lo mira con confusión y tristeza).

Maroum piensa: "Haría cualquier cosa x ti, Leyla. Desafiaría al Rey, renunciaría a mi título, incluso daría mi vida x nuestro amor.

La primera vez que la vi, supe que mi destino estaba ligado al suyo. Pero soy el Jefe de Defensa, y mi deber es proteger a mi reino. Si el Rey descubre nuestro amor, la castigará a ella y a su familia x muy influyenye q' sean. No puedo permitir que eso suceda."

"FIN DEL CAPITULO 27"




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