Lo que no se perdona 1

"Podremos Escapar De La Infelicidad?"

Amram piensa: "Cuánto tiempo más podré soportar esto? Cuánto tiempo más podré fingir que soy feliz? Cuánto tiempo más podré vivir esta mentira?"

Amram llega al palacio y se encierra en su habitación. Necesita estar solo, para pensar, para planear su futuro. Sabe que debe tomar una decisión, y que esa decisión cambiará su vida para siempre.

En la habitación del palacio, Amram camina de un lado a otro, con el rostro crispado por la angustia. Se siente atrapado entre su deber y su deseo, entre su lealtad a su reino y su necesidad de ser feliz.

Amram se detiene frente a un espejo y se mira fijamente. Ve en su reflejo a un hombre joven, pero con la mirada cansada y el corazón roto. Se pregunta si alguna vez podrá ser libre, si alguna vez podrá amar a quien realmente ama.

Amram, en lugar de planear una huida, comienza a reflexionar sobre su situación. Se da cuenta de que escapar no es la solución. Escapar solo lo convertiría en un fugitivo, y no cambiaría nada en el reino. Debe encontrar una manera de cambiar las cosas desde dentro.

Amram se sienta en su escritorio y comienza a escribir. Escribe sobre la injusticia del Rey, sobre la opresión de su pueblo, sobre la necesidad de un cambio. Escribe sobre su amor por Amira, y sobre su deseo de casarse con ella, a pesar de las convenciones sociales.

Amram sabe que lo que está haciendo es peligroso. Si el Rey descubre sus escritos, lo castigará severamente. Pero está dispuesto a correr el riesgo. Sabe que debe hacer algo para cambiar las cosas, y que la palabra escrita es su mejor arma.

Amram termina de escribir y guarda sus papeles en un lugar seguro. Sabe que debe ser paciente, y que debe esperar el momento oportuno para revelar sus ideas. Pero está decidido a luchar por su libertad y por la felicidad de su pueblo.

En la plaza del reino, la fiesta continúa. El Rey está furioso por la actitud de Amram, y ordena a sus guardias que lo vigilen de cerca. Amira observa la escena con una expresión pensativa, preguntándose qué estará tramando el Príncipe. Leyla está con sus padres, tratando de sonreír, pero con el corazón roto. Maroum observa la multitud con atención, listo para actuar si es necesario. Y Elara está sentada sola, con lágrimas en los ojos, sintiendo que su mundo se desmorona al recordar su vida como prisionera de guerra. Una vida marcada por la violencia, la opresión y la pérdida, pero también por la esperanza y la resistencia.

El Rey pensaba: "Amram es un necio. No entiende la importancia de las alianzas políticas. Se ha dejado llevar por sus sentimientos, y ha puesto en peligro mi reino. Debo encontrar una manera de deshacerme de Elara, y de obligar a Amram a cumplir con su deber."

Elara, ajena a las maquinaciones del Rey, se siente furiosa y desesperada. Se pregunta si alguna vez podrá ser libre, si alguna vez podrá escapar de su pasado. Pero a pesar de todo, no se rinde. Sabe que es una guerrera, y que luchará por su libertad y por la de su pueblo hasta el final. Y sabe que debe encontrar a la Princesa Palta, para unirse a ella y luchar juntas contra el Rey, y contra el reino que ha oprimido a su pueblo durante tanto tiempo.

"FIN DEL CAPITULO 28"




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