Amira, que ha estado observando la escena en silencio, se acerca a Elara. La nota llorando, y comprende que ella también es una víctima de la crueldad del Rey. Amira, que siempre ha sido una defensora de la justicia y la igualdad, siente una profunda empatía por Elara.
Amira se sienta al lado de Elara, y le ofrece una sonrisa amable.
Amira (Con voz suave): Estás bien? Pareces triste.
Elara levanta la mirada, sorprendida por la presencia de Amira. No sabe qué pensar de ella. Sabe que Amira es una noble, una persona poderosa. Por qué se preocuparía por ella, una simple prisionera de guerra?
Elara (Con voz temblorosa): No estoy bien. Estoy... confundida.
Amira (Asintiendo con comprensión): Entiendo. Todo esto es muy confuso. Pero quiero que sepas que no estás sola.
Amira toma la mano de Elara, apretándola con suavidad.
Amira: Yo también soy una víctima del Rey. Él está manipulando a todos, utilizando a las mujeres como objetos, oprimiendo a nuestro pueblo. Su castigo divino recibira.
Elara mira a Amira con incredulidad. No puede creer lo que está escuchando. Amira, una noble, está en contra del Rey?
Elara (Con voz llena de desconfianza): Por qué te preocupas por mí? Soy una prisionera de guerra, una enemiga de tu reino. Qué ganas con esto?
Amira la mira a los ojos, con sinceridad.
Amira: Me preocupo por ti porque veo tu dolor. Veo tu sufrimiento. Y sé que no te mereces esto. Nadie se merece esto.
Amira hace una pausa, antes de continuar.
Amira: No puedo prometerte que todo va a estar bien. Pero puedo prometerte que no estás sola. Y que haré todo lo que esté en mi mano para ayudarte a superar esto.
Mientras tanto, el Rey observa a Amira y Elara desde la plataforma real. Fruciendoel ceño, preguntándose qué estará tramando Amira. Piensa: "Qué planea Amira? Por qué está consolando a Elara? Está tratando de ganarse su confianza para utilizarla en contra mía? A fin de cuentas, yo no la odio. Es una mujer inteligente y ambiciosa, y podría ser una gran aliada. Pero no puedo permitir que se interponga en mi camino."
El Rey aparta la mirada de Amira y piensa en su hijo.
Rey: Y Amram...
El Rey frunce el ceño aún más, sintiendo una mezcla de ira y decepción hacia su hijo.
El Rey llama a un sirviente que está cerca.
Rey (Con voz autoritaria): Tráeme una bebida. Necesito algo fuerte.
El sirviente se inclina y se aleja rápidamente, obedeciendo la orden del Rey.
El Rey se recuesta en su trono, sintiéndose frustrado y preocupado. Sabe que la situación se está complicando, y que debe actuar con rapidez para mantener el control.
...
La tarde transcurre lentamente en la plaza del reino. El sol comienza a descender, proyectando largas sombras sobre la multitud. La música continúa sonando, pero el ambiente se ha vuelto más tenso y apagado.
El Rey, sentado en su trono, ha estado bebiendo nabidh durante toda la tarde. Su rostro está enrojecido y sus palabras se han vuelto más arrastradas. Sus consejeros lo observan con preocupación, temiendo que haga o diga algo inapropiado.
En el palacio, Amram duerme profundamente en su habitación. El cansancio y la frustración lo han vencido, y ha caído en un sueño profundo, ajeno a lo que está sucediendo en el festival.