Maroum debe estar detrás de esto. Él es el que habla de estabilidad. El Príncipe es joven, necesita guías, y Maroum se asegura de que sean guías que le convengan a él." (Susurro de alguien que sospecha de la influencia de Maroum).
Badriyyah tomó el tercer pergamino, el que contenía la sentencia de Amira. El peso se sentía aún mayor ahora, a la vista de todos.
El corazón de Amram latía con fuerza contra sus costillas mientras Badriyyah, anunciaba la llegada de un segundo edicto. La multitud, antes envuelta en la algarabía del festival, se tornó silenciosa, sus miradas fijas en la plataforma. Dejando solo el crepitar de las antorchas y el murmullo expectante de cientos de personas.
Badriyyah (Con una entonación ligeramente diferente, anunciando el último y más sorprendente edicto): Y finalmente, un edicto que aborda asuntos de disciplina real y de reordenación de responsabilidades en la corte.
-Yo, Amram, Príncipe Regente y custodio del trono del Rey Jacob, por la presente, y en virtud de mi autoridad soberana, declaro: Habiendo observado que la lección impuesta a Amira, hija del Jefe de Defensa Samgar, por su desobediencia y falta de respeto a la autoridad real, no ha sido suficiente para inculcarle la debida disciplina y lealtad, se decreta que dicha Amira, como parte de su penitencia y para asegurar su aprendizaje en el respeto a la autoridad, debe servir directamente a la corona. Se le asignará el título de 'Consejera y Confidente Real Única', obligada a estar en presencia del Príncipe Regente en todo momento de deliberación y decisión. Su servicio será a tiempo completo y bajo mi supervisión directa, hasta que la corona considere que ha aprendido la verdadera naturaleza de la obediencia y la autoridad. La presente disposición, al ser un asunto de alta seguridad y disciplina real, no requiere de la aprobación del consejo en pleno, y entra en vigor de forma inmediata."
La multitud abajo, testigo de todo, reaccionaba.
El rostro de Serag se contrajo en una mueca de disgusto.
Serag (pensamiento): "Qué crueldad. El Príncipe... cómo puede ser tan cruel con ella? Si Amira no puede ser suya libremente, entonces no quiere que sea de nadie más. La está exhibiendo como una propiedad, como un trofeo humillado. Esto no es amor, es posesión."
Otros murmullos entre la multitud:
"Castigo? Amira, la hija del Jefe de Defensa? Por desobedecer? Eso no puede ser verdad! Ella siempre ha sido tan correcta y leal."
"'Consejera y Confidente Real Única'? Eso suena más a un favor que a un castigo! Por qué la pondrían tan cerca del Príncipe si estuviera castigada?"
"El Príncipe está mostrando su mano! Ha dicho que la quiere a su lado, y ahora se inventa una excusa para tenerla! Esto es para su propio beneficio, no para la disciplina!"
"Es una vergüenza. El Príncipe debería estar preocupado por el reino, no por sus caprichos. Qué hará el Jefe de Defensa Samgar con esto? Su hija humillada públicamente..."
"Dicen que el Príncipe la amaba en secreto. Quizás esto es... una forma retorcida de acercarse a ella. Pero a costa de su reputación? Es cruel!"