Lo que no se perdona 1

"En Sus Mentes: Los Pensamientos..."

Leyla: La Lealtad y la Indignación de una Amiga...

Leyla se sentía incrédula. Había visto la sorpresa en el rostro de Amira cuando Amram leyó el edicto, pero ahora, viendo la profunda tristeza que la embargaba, su propia indignación crecía. Amira, su amiga valiente y leal, desobediente? La idea era absurda.

"No puede ser verdad!", pensó Leyla con frustración. "Siempre ha sido la más obediente, la más dedicada. Amram... qué le ha hecho Amram? O peor, qué le ha hecho esa gente del palacio que lo rodea? El Príncipe ha dicho que la ama, que la quiere cerca... pero de esta manera? Usando un 'castigo' como excusa para tenerla a su lado, bajo su control?" La injusticia de la situación le quemaba. Amira no merecía esto.

Había algo fundamentalmente incorrecto en todo el asunto, y su lealtad hacia su amiga la impulsaba a querer defenderla, a entender la verdad detrás de esta farsa.

Sebna: La Preocupación de una Madre y el Ojo Crítico de la Observadora...

Sebna, como madre, sentía una empatía instantánea hacia Amira, a quien conocía no desde hace mucho y apreciaba profundamente. La palidez de su rostro, la rigidez de su postura, no eran las de alguien que hubiera recibido una oportunidad bienvenida.

Eran las de alguien que estaba siendo herida.

"Este Príncipe Amram...", pensó Sebna, su mirada crítica hacia la plataforma real. "Dice que la ama, pero la humilla públicamente. Usa un edicto para forzar su cercanía, inventando faltas que no existen. Es este el amor que su padre le describió en sus secretos más íntimos y qué aprendió de él? Es este el futuro que le prometió su linaje?" Sebna no era ajena a las intrigas de la corte, y la crueldad de este edicto, tan descaradamente fabricado, le pareció una muestra de poder desmedido y manipulador.

Miró al Jefe de Defensa Samgar, cuyo rostro reflejaba una furia contenida. Sabía que él amaba a Amira como si fuera suya, y esta afrenta era también contra su honor. Sebna, al igual que su hija, sentía la injusticia, la manipulación. La historia sobre el padre biológico de Amira, que Adira aún no había revelado a su hija, añadía una capa de complejidad a su situación, pero la crueldad del presente era demasiado palpable.

Quería creer en la inocencia de Amram, en su amor, pero las acciones hablaban más fuerte que las palabras, y esas acciones eran hirientes y estratégicas.

... La Tragedia Familiar De Serag Y La Oportunidad Del Viñedo ...

Serag: El Peso del Legado Familiar y el Deseo de Resiliencia...

Serag observaba la escena con una mezcla de indignación y una creciente determinación. La crueldad del Príncipe Amram hacia Amira era evidente, pero en ese momento, el peso de su propia crisis familiar se cernía sobre él con una fuerza aplastante. Su padre, el dueño del mejor viñedo del reino, Meraa, estaba enfermo. Gravemente enfermo.

Por esta razón, el viñedo familiar, el corazón de su linaje y de las tradiciones de Meraa, estaba a la venta. Una venta forzada por la necesidad, una pérdida que Serag sentía profundamente.

" FIN DEL CAPITULO 33".




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