A pesar de que él mismo había adquirido recientemente una nueva herencia (quizás ligada a la fortuna de su padre en Ard Al-Sumud, o a otra rama familiar), el viñedo era el símbolo de su vida.
Y la única esperanza de un tratamiento efectivo, de una curación o al menos de comodidad en sus últimos días, residía en "Al-Ard Al-Khayra" (La Tierra Fértil), una tierra dentro del propio reino, pero con una vasta producción de especias aromáticas y mercancías árabes, parte de una herencia familiar ligada a la madre de Serag, Faline. Su padre, en su debilidad, había decidido que pasarían sus últimos días allí, en esa tierra que le recordaba a su linaje materno y ofrecía los recursos para un tratamiento.
Serag (pensamiento): "Mi padre se va... y nuestro legado, el viñedo que mi madre tanto amó, está a punto de perderse. El Príncipe Amram, con sus edictos y sus juegos de poder, solo añade una nueva capa a mi confusión.
Serag sabía q' Amira está sufriendo y q' su corazón estaba dividido entre la verdad y un amor imposible con un príncipe que parecía usarla.
Serag: Pero mi padre, mi padre está enfermo, y nuestro viñedo, la herencia de mi padre, se vende. No puedo quedarme quieto mientras todo a lo que quiero se desmorona. A pesar de haber adquirido una nueva herencia, esta...
esta es la vida de mi padre, el sustento de mi familia. Tengo que encontrar una manera de salvarlo. Y si Amira está sufriendo, quizás pueda ofrecerle un refugio, un futuro, algo que este príncipe cruel y manipulador jamás podrá darle."
La idea de comprar el viñedo comenzó a formarse en su mente, no solo como una forma de salvar el legado familiar, sino como una oportunidad para estabilizar su propia vida y, tal vez, ofrecerle a Amira un futuro que no implicara la crueldad del Príncipe.
A pesar de fingir que estaba feliz por la nueva herencia, la idea de perder el viñedo le pesaba, y solo la posibilidad de mantenerlo bajo su control le brindaba un consuelo incipiente.
(Una voz lo hace salir de sus pensamientos).
... El Cierre del Festival y las Semillas de la Duda ...
Badriyyah, percibiendo la tensión palpable y la ausencia de más anuncios importantes, intervino con su habitual profesionalismo.
Badriyyah (Su voz resonó, cortando el tenso momento): Si su Alteza el Príncipe Regente no tiene nada más que añadir en este momento
-(Hace una pausa y dirige su mirada hacia Amram; él cual le hace una seña de q' era todo): Os anuncio que el Festival de las Doncellas ha concluido por hoy. Mañana, os esperamos a la misma hora para continuar con las celebraciones y el desarrollo de la elección. Que la paz y la prosperidad nos acompañen!
...
La música, que había cesado abruptamente, comenzó a sonar de nuevo, aunque con un tono más apagado, como si intentara disipar la pesadez del anuncio recién hecho. La multitud, todavía procesando la información, comenzó a dispersarse lentamente, susurrando entre sí, sus mentes trabajando a toda velocidad.
Poco a poco la Plaza se iba vaciando x grupos y las personas seguían conversando sobre los sucesos recientes mientras se dirigian hacia sus casas.
La preocupación por la salud del Rey Jacob, que había sido el pretexto inicial para el anuncio, quedó eclipsada por el dramático edicto sobre Amira. Las opiniones sobre el Príncipe Amram continuaban diseminándose como el viento entre las opiniones.
...