Lo que no se perdona 1

"Dalsem..."

Jacob se queda en silencio... sin palabras.

Adira (Con voz gélida, interrumpiendo el silencio): Porque usted ve a una reina que unificará reinos, Jacob. Usted ve un tratado de paz con forma de mujer. Pero yo... yo veo a una joven que ha sido engañada toda su vida. Si los separa, no es por política. Es porque Amram es su hijo, y usted es el hombre que lo ha mantenido en una jaula de oro.

(Adira se acerca tanto al Rey que puede ver el reflejo de su propia rabia en los ojos de él).

Adira: Si ellos se aman, será el amor más puro que este palacio haya visto jamás, porque será el único que no estará manchado por sus juegos de poder. Pero si usted los une, si usted manipula ese afecto para sus fines políticos, los destruirá a ambos.

Jacob (Responde con avidez): Estás jugando con fuego, Adira. Si ella elige a Amram por amor, y luego descubre que él es el hijo de su carcelero... el odio que sentirá será más destructivo que cualquier guerra.

Adira (Dándose la vuelta, con la mano en la puerta): Quizás. Pero al menos será su odio. Y no el que usted ha estado cultivando en ella durante dieciocho años. Nos vemos después del festival, Majestad.

Jacob: (Con una voz que intenta sonar pragmática, pero que delata una tensión extrema). No te vayas todavía, Adira. Hay algo más. Mañana... por una cuestión política que no puede esperar, el Rey Palta, Dalsem, estará presente en nuestro festival. Y ambos firmaremos un tratado de paz.

(El aire en la estancia se vuelve irrespirable. Adira, que ya tenía la mano sobre el pomo de la puerta, siente que el suelo se abre bajo sus pies. El nombre resuena en la habitación como una sentencia de muerte).

(Adira se tambalea, obligada a apoyarse contra el marco de la puerta para no caer. El mundo le da vueltas. El Rey Palta, el padre biológico de Amira, estará en el mismo lugar que su hija, a solo unos metros de distancia).

Adira (Con la voz apenas audible, un susurro ahogado): Dalsem? Aquí? En el palacio de su mayor enemigo? Eso es una locura, Jacob. Si él ve a Amira... si él nota nuestro parecido, si sus ojos...

Jacob (Interrumpiéndola, con una frialdad gélida): Dalsem no viene a buscar a una hija. Viene a asegurar que el tratado se firme. Él sabe que ella no está muerta ni perdida para siempre en las tierras del sur. Si viene, es porque necesita esta paz tanto como yo. Pero el riesgo es inmenso. Si durante la firma del tratado ella se cruza en su camino... si el destino es tan cruel como para poner a la princesa frente a su padre...

Adira (Recuperando la compostura con un esfuerzo sobrehumano, aunque sus manos temblaban): Usted la estáexponiendo. La está poniendo en la boca del lobo. Por qué ahora? Por qué arriesgarlo todo en un solo día?

Jacob (Se levanta con dificultad, apoyándose sobre un bastón, su figura recortada contra la luz de la ventana): Porque el tratado es la única forma de legitimar mi control sobre ella. Si Dalsem firma la paz conmigo, renunciará implícitamente a cualquier reclamo sobre los territorios donde ella ha estado escondida. Es un juego de palabras y sellos, Adira. Pero si él la ve... si él sospecha...

Adira (Mirándolo con horror): Usted quiere que él la vea. Quiere ver si él la reconoce. Quiere usar a Dalsem para confirmar si su "moldeado" ha funcionado, si ella es ya lo suficientemente Enikense como para que su propio padre no la reconozca.




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