Lo que no se perdona 1

Capitulo 39 "Esa es mi verdad"

Adira (Caminando hacia la salida sin mirar atrás): Entonces que Dios se apiade de nosotros mañana, Jacob. Porque si ella descubre que su padre la ha vendido y que su madre la ha ocultado... no habrá corona ni tratado que pueda salvarlos de su juicio.

(Adira abre la puerta y sale al pasillo. El guardia la espera, pero ella no lo ve. Solo ve el camino que la lleva de vuelta a Amira, a la joven que mañana, sin saberlo, se despertará en el centro de un huracán que ella misma ha ayudado a contener durante dieciocho años).

Ella ya no es una madre protegiendo a su hija; es la guardiana de una princesa que, sin saberlo, es la llave de un imperio y el pasillo, antes silencioso, ahora le parece un corredor hacia el patíbulo. Mañana, el Rey Palta estará aquí. Mañana, la mentira de dieciocho años se enfrentará a su creador.

Jacob: Todos sabemos que no llevas mi sangre... Te adopte xq te cogi lastima y sobre todo (dice mirando el retrato de la difunta reina): Porque Vapsi me lo pidio. Adira: Eres cruel mucho mas de lo que siempre pense solo haces lo que quieres sin importar que... Y yo si te quise como un padre pero tu me rechazaste como si yo no fuera nadie. Yo era la hija de tus mas allegados y... Jacob (con la vista apartandola hacia un lado): Y?

Adira: Que importa?

Dice esto y se va dejando al Rey sin palabras. Jacob quien todo este tiempo se ha mostrado reacio se ablanda solo en su aposento... lagrimas recorren sus mejillas y pronuncia unas palabras que su padre le inculco desde muy pequeño.

Recuerdo: La voz de su padre: Y siempre lo debes de tener presente... "Un lider jamas debe de mostrar debilidad. Ni siquiera ante quienes estima". Jacob repite la frase y sus palabras caen como un eco en la habitacion mientras que Adira...(Adira camina por el pasillo, sus pasos son rápidos, casi una huida. Siente que el aire le quema los pulmones. Las palabras de Jacob, como dagas envenenadas, siguen resonando en su mente: "Te adopté por lástima... Vapsi me lo pidió". Todo lo que ella creyó que era un vínculo de amor, se ha revelado como un simple acto de caridad hacia la hija de unos servidores muertos).

(Dentro de la habitación, Jacob se ha quedado solo. La máscara de Rey inquebrantable se desmorona. Sus hombros, antes erguidos, se desploman. Una lágrima solitaria, pesada y amarga, recorre el surco de sus arrugas, perdiéndose en su barba canosa. El retrato de Vapsi, la reina fallecida, parece observarlo con una tristeza infinita desde el lienzo).

Jacob (Con la voz rota, un susurro que apenas llena el vacío de la estancia): "Un líder jamás debe mostrar debilidad... ni siquiera ante quienes estima"

(Las palabras de su padre, grabadas a fuego en su memoria desde la infancia, son el mantra que ha usado para justificar cada traición, cada mentira y cada sacrificio. Pero hoy, el eco de esas palabras suena hueco, como el sonido de una campana rota).

(Mientras tanto, en el pasillo, Adira se detiene al llegar a una columna de piedra. Se apoya en ella, cerrando los ojos con fuerza. Sus manos, que antes estaban tensas, ahora se abren, dejando caer el anillo que Jacob le había dado. El metal golpea el suelo de mármol con un sonido metálico y solitario, rodando hasta detenerse en un rincón).




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.