Lo que no se perdona 1

"La Tarde Se Alza"

El teatro de la memoria...

No hubo pantallas de lino, sino actores de carne y hueso que, bajo la luz de las antorchas, recrearon la vida de la Reina Vapsi. La obra no hablaba de conquistas ni de tronos, sino de los días en que Vapsi caminaba por los jardines del palacio, de su risa al ver las primeras lluvias del desierto y de su devoción por el reino.

Amira observaba desde su lugar junto al Príncipe Amram. No participó en las carreras; se mantuvo como una figura estática, una observadora silenciosa que absorbía cada gesto de los actores. A su lado, el Rey Jacob había dejado de lado su actitud beligerante. Su bastón descansaba inerte contra el trono de oro.

Cuando los actores representaron el último encuentro entre Vapsi y el Rey, un silencio absoluto se apoderó de la plaza. La actriz que interpretaba a la Reina se despidió con un gesto suave, una mano extendida hacia el vacío. En ese momento, el Rey Jacob se inclinó hacia adelante. La luz solar reveló lo que nadie se atrevía a comentar: lágrimas gruesas y silenciosas surcaban sus mejillas, perdiéndose en su barba canosa. No era el Rey soberano, ni el hombre atormentado por la culpa; era, por un instante, un hombre que extrañaba desesperadamente a su esposa.

Amira sintió una punzada de compasión. A pesar de todo lo que sospechaba, ver la humanidad de Jacob la desarmó.

Y x un instante sintió lastima x él aún sabía quien era el Rey realmente.

Luego, Baddriyyah anuncia q...

El Ritual del Agua Sagrada...

Tras la obra, Baddriyyah invita a los presentes a acercarse a la fuente central (la cual se había colocado algunos minutos antes). Se vierte agua de un cántaro de plata sobre una piedra tallada con runas antiguas. La tradición dice que el agua debe fluir hacia el norte, hacia las montañas. El agua fluye con calma, siguiendo el curso esperado, un presagio de paz que hace que la multitud suspire aliviada. Amira observa cómo el agua refleja el cielo azul, sintiendo que, por esta tarde, el destino le da una tregua.

La Lluvia de Cenizas...

Después de ello... en un brasero de hierro forjado, los ciudadanos arrojaron pequeñas tablillas de madera donde escribieron los pesares q los atormentaron en todo el año. Las cuales son quemadas y las llamas se elevan, consumiendo las preocupaciones de la gente.




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