Bueno, no hay mucho que decir esta vez. Yo sinceramente no sé cómo seguir mi relato, pero me adelantare a unos 5 meses después. Ya habían pasado 5 meses, en esos meses le he estado escribiendo bastante a Deir, y tengo que admitir que me empezó a gustar bastante, pero no al punto de que me enamore de él, sinceramente después de mi ex, no sé si me pueda enamorar. En el poco tiempo que llevo conociéndolo, hemos tocado infinidades de temas
¡Niña! –Deir me llamo, al verme sola en el cafetín-
¿Deir? ¿Acaso no tienes clase? –pregunte mientras lo veía sentarse cómodamente-
No, el profesor decidió no venir –Dijo tan relajado como siempre- Bien, ¿Y los demás? –Pregunte ya que es raro verlo sin sus amigos-
No lo sé, solo me dispuse a buscarte al saber por medio de Aarón que no tenían clases –Me miro y sonrió coqueto- ¿Me extrañaste?
No –voltee los ojos, mire mi cuaderno disimuladamente y vi de reojo como se reía, yo también me reí pero internamente-
Si claro, ¿Piensas que me voy a creer eso? –Dice y se acerca- Eso es mentira y tú lo sabes –susurra en mi oído haciendo que me estremezca-
Como tú digas Deir –Disimule lo más que pude mi estremecimiento, y sonreí sarcástica-
Deir y yo pasamos el resto de la mañana hablando y riéndonos, hasta que llegó la hora de ir a almorzar. Fuimos al comedor, allí nos encontramos con sus amigos. Bueno hasta aquí todo. A ustedes tal vez le parecerá normal, hasta un tanto absurdo o estúpido, pero bueno, ya casi empieza lo emocionante.
Ya han pasado unos 2 meses desde que acepte ser novia de Deir. ¿Me adelante verdad? El mes en el cual volvimos a clases, me rendí ante mis sentimientos y
acepte ser su novia, ha sido de lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo, pero a veces a él le pasan cosas extrañas. Las veces que hemos estado solos, termina desmayándose de la nada y hace cosas extrañas, no entiendo de qué se trata, me he cansado de preguntar qué es lo que pasa pero no me dice nada
¿Amor? –Deir estaba sentado a un lado mío, estábamos solos en mi casa viendo películas. Me pareció el momento perfecto para preguntar por la verdad-
Dime mi vida –volteo para verme-
¿Me puedes explicar los extraños sucesos que han pasado las últimas semanas? –le dije seria, lo cual es algo raro en mí, pero estaba preocupada por el-
No creo que estés preparada para esto –me dijo y yo voltee los ojos, decidí decirle una verdad que no le he dicho-
Soy índigo amor, ¿sabes? –le dije seria, su expresión se volvió seria- Ya lo sabía amor -dijo, mi cara fue totalmente indescriptible-
¿Cómo sabes? ¿Acaso eres uno de nosotros? –Pregunte incrédula- Algo así mi vida, es difícil de explicar –se rasco la nuca-
Bueno, si sabes que soy un índigo con más razón deberías decirme la verdad –le dije, esta vez un poco molesta-
Está bien amor te contare la verdad –suspiro y se acomodó. Se sentó. Esta vez de lado, lo mismo hice, y los dos quedamos mirándonos- soy un ángel y un demonio amor
-Yo me reí- amor ¿es enserio? ¿Es así como tú te representas?
No, amor es enserio, en este cuerpo vivimos un ángel llamado Arquel, y un demonio llamado Daemon, en esta vida Arquel el Ángel, le toca tomar el control del cuerpo, en la siguiente le toca a Daemon – me dijo serio, y yo estaba en…
pues no sé cómo explicar, el cómo me sentía, pero sentía una pequeña mezcla de confusión y a la vez fascinación-
¿Cómo sé yo que eso es la verdad? –Pregunte ya que me estaba costando mucho asimilar la situación-
Pues mostrándote nuestra verdadera forma… -respondió-
Y Hasta aquí el relato los deje loco y con curiosidad ¿no es así?, bien le explico, un índigo es aquella persona que desarrolla como un don o poder sobre otros, es decir, estos pueden saber tu vida entera con tan solo mirarte a los ojos, es como un psicólogo pero a diferencia de estos. Nosotros los índigos podemos ver auras, energía, tótems, entre muchas cosas. Podemos ayudar como también podemos dañar. Hay muchos tipos de índigos pero los más, como decirlo, conocidos son arcoíris, cristal y diamante. Los índigos aparte de hacer o que mencione con anterioridad, podemos controlar energías que otras personas no pueden… de eso hablare en el siguiente capítulo