Pasa el tiempo
Y sigues en mi pensamiento
Y es que aún no entiendo
Por qué si todo parecía tan perfecto
Hay quienes dicen que quizás fue miedo
Miedo de afrontar tus sentimientos
Miedo de que lo nuestro se estaba volviendo más serio
Miedo de salir lastimado de nuevo
Pero como te explico que yo también tenía miedo
Miedo de cada mirada que duraba más de lo debido
Y de lo que me hacías sentir que parecía tan desconocido
Miedo de este juego
Que movía todo mi mundo
Y Que para muchos quizás era absurdo
Pero que avanzaba cada segundo
Sin llegar nunca a ningún rumbo
Y aún así, nunca me fuí por completo
Y es que si tan solo me hubieras dicho
Todo lo que sentías en su momento
Te juró que habría hecho hasta el último intento
Para demostrarte
Que valía la pena arriesgarse
Y te habría dado mil razones para quedarte
💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞
Este poema habla de algo que pesa más que un final…
las posibilidades que nunca se intentaron.
Porque a veces no es que las cosas salgan mal,
es que nunca se dan lo suficiente como para saber si pudieron salir bien.
Y entonces te quedas con esa duda.
Con ese “¿qué habría pasado si…?”
Con esa sensación de que tal vez todo se quedó a la mitad,
no por falta de sentimientos…
sino por falta de valor.
Porque sí, el miedo existe en ambos lados.
Pero cuando nadie lo dice en voz alta termina ganando.