Diario de la princesa Alicia Caleanis de Valhor. Día 223 desde la usurpación del trono:
Jamás pensé escribir estas líneas. Cuando oí el rumor que se esparcía entre los soldados creí que era solamente uno de tantos murmullos. Algo que se relata entre personas con miedo y duda.
Pero no.
Era verdad.
Él está aquí. Aquel que llaman el Cuervo fue capturado hoy por la legión destinada a deshacerse del ogro de las cercanías.
Padre lo juzgó y fue indulgente con él. Dice tener sus razones y me pidió que confiara en su corazonada. Intentaré hacerlo, ciertamente.
Pero algo en ese mercenario no me deja concentrarme. Hay algo en ese hombre, si es que puede llamarse así, que me tiene desorientada.
Algo que no me agrada. Siento que aquel manto de plumas oscuras oculta más de lo que todos creen.
Deberé mantenerlo vigilado. En especial, si cumple su palabra y vuelve.
Es hasta casi irrisorio pensar en que un asesino como él cumpla un trato.
No volverá.
No lo veré nuevamente. Eso debería tranquilizarme.
Respecto a Nandria, no comprendo que le sucede. Cada día que pasa es diferente, menos la hermana que recuerdo y más una desconocida.
Volvimos a discutir hoy. Dije algo que no debía y respondió con una bofetada.
Se disculpó pero preferí no responder.
Sobre Veredor todo lo que tengo que decir es que lo siento como un extraño. Cree que no estoy al tanto de su relación con Nandria.
Ellos sabrán lo que hacen. No me interesa.
Pero apoya a padre y a mi a la vez respecto al Cuervo. Deberé comenzar a oír con más cuidado sus palabras.
Las provisiones del exterior no llegaron hoy. Las reservas de arroz y grano comienzan a disminuir.
Cada vez dependemos más de la caza de los alrededores. Espero que mañana la situación cambie.