Lo que pasa cuando nadie dice nada

El DÍA QUE PARE

Barada en Arata.
Pasto. Aire libre.
Y, de golpe, la vida.
A veces la vida te pone un parate,
te frena sin aviso y te dice: hasta acá.
No pregunta si podés,
no avisa si querés.
Simplemente pasa.
Y entonces quedé ahí,
barada en Arata.
En un lugar tranquilo,
rodeada de pasto, flores, juegos…
como si todo estuviera esperándome
sin que yo lo supiera.
Quizás era ahí donde tenía que estar.
Frenar.
Respirar.
Bajar el ruido.
Lejos de todo.
Lejos de todos.
Cerca.
Cerca mío.
Cerca de eso que a veces olvido
cuando corro sin mirar.
Porque hay pausas que no son castigo…
son destino.
Y ahí entendí
que no era el camino el que se había detenido…
era yo
la que nunca sabía parar.



#2245 en Otros
#475 en Relatos cortos
#1863 en Fantasía

En el texto hay: amor, magia, benedetti

Editado: 07.04.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.