Cuando el silencio habla
Hoy entendí que empecé a escuchar
lo que el mundo venía diciéndome en silencio.
Lo que la gente calla,
pero igual se escapa en sus acciones,
en esas miradas que duran un segundo más de lo necesario,
o en las que no se sostienen.
Aprendí que no todo se dice con palabras.
Que hay gestos que gritan,
distancias que explican,
y presencias que, aun estando, ya no están.
Empecé a entender esos vacíos incómodos,
esas respuestas a medias,
esas ausencias disfrazadas de excusas.
Y entonces algo cambió.
Dejé de preguntar tanto.
Dejé de buscar explicaciones donde ya había respuestas.
Porque hay silencios que no confunden…
solo confirman.
Editado: 07.04.2026