No fue de golpe.
Fue lento… como esas cosas que no se notan hasta que ya es tarde.
Primero dejé de pensar tanto.
Después, de preguntar.
Y cuando quise darme cuenta, ya no estaba mirando con los ojos…
estaba mirando con lo que quería sentir.
Me volví blanda frente a lo que antes no aceptaba.
Justifiqué silencios que dolían.
Inventé explicaciones para gestos que nunca llegaron.
Y ahí entendí.
No era amor lo que me estaba pasando…
era algo más peligroso.
Era esa forma de quedarte cuando en realidad ya te fuiste,
pero no lo querés admitir.
Era creer…
aunque todo adentro tuyo te estuviera gritando lo contrario.
Estaba obnubilada.
Como si alguien hubiera apagado la claridad
y me hubiera dejado sola con lo que imaginaba.
Y lo peor…
es que en esa oscuridad,
todo parecía más lindo de lo que realmente era.
Hasta que un día volví a ver.
Y no dolió por lo que encontré…
dolió por todo lo que elegí no ver.
Editado: 07.04.2026