Lo que pasa cuando nadie dice nada

OJOS COLOR CIELO

Y ahí estaba yo, un lunes por la mañana, producida para ir al trabajo.
Apurada, sabiendo que siempre llego media hora antes, pero en mi cabeza insistiendo en que no iba a llegar.
En ese vagón donde subí, había mucha gente.
Todos se apretaban. No había espacio para nada. Ni siquiera para pensar.
Entre toda la gente, miré para el costado.
Ahí estaban esos ojos color cielo, con esa camisa blanca.
No sé cuánto tiempo pasó.
Fueron segundos… o quizás estaciones enteras.
No hizo falta que dijera nada.
Ni yo tampoco.
Pero había algo en esa forma de mirar…
como si me reconociera.
Como si, en medio de ese caos, alguien hubiera encontrado exactamente lo que estaba buscando.
Bajó antes que yo.
Siempre bajan antes.
Y cuando las puertas se cerraron, me quedé con esa sensación rara…
como de haber estado a punto de empezar algo que nunca iba a tener nombre.
Ese día llegué temprano, como siempre.
Pero por primera vez, sentí que había llegado tarde a algo.



#2245 en Otros
#475 en Relatos cortos
#1863 en Fantasía

En el texto hay: amor, magia, benedetti

Editado: 07.04.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.