Al bajar de mi habitación Noah y Chase están sentados platicando en la sala, cuando me acerco ambos se callan.
—¿Lista? — Chase es el primero en hablar de los dos.
Asiento con la cabeza y se ponen ambos de pie, nos vamos en el auto de Noah. Durante todo el camino me distraigo con los árboles, con las personas pasar por la acera.
Cuando creces la vida cambia, eres una persona con más responsabilidades, no puedes andar por la vida evadiendo todo, debes ser valiente y enfrentar esos miedos que te impiden ser feliz.
No puedo evitar pensar una y otra vez: ¿Cómo fue que llegue hasta aquí? ¿Por qué cometí los mismos errores que en el pasado?
Estuve apunto de creer que todo con Zep era bonito, que podría enamorarme de el perdidamente porque para mi era un chico divertido, que me hacía feliz en algunos momentos, lo raro esta en que, no entiendo en que momento pase de que me gustara a que no quisiera verlo más, evitarlo y poner excusas para no estar con él.
El nunca me dijo que era yo para él, que esa chica de la que siempre hablaba era yo, porque siempre salía con otra cosa, o tal vez no quise darme cuenta por miedo, porque no es fácil aceptar que le estas dando el poder a una persona para destruirte, para que todo lo que eres lo termine rompiendo como quiera.
Bien dice que el amor no debería doler, el amor es un sentimiento bonito, varios neurotransmisores se activan cuando estas con la persona que te gusta, esa persona tiene la facilidad de poner tu día de colores, porque tu le das ese valor, le permites conocer a detalle lo que esconde tu corazón.
Amar no es malo, enamorarte tampoco lo es, el amor es algo tan indescriptible porque todos pueden sentirlo de diferentes formas, todos sentimos amor pero no de la misma manera, ni con la misma intensidad.
Gustar y amor no es lo mismo, cuando te gusta alguien te atrae su físico y su personalidad, porque todo es “superficial” y cuando amas a alguien, aceptas cada una de sus virtudes y defectos.
Ahí esta la diferencia, con Zeo sentía que me gustaba, era su físico y su personalidad lo que me atraía de él, pero con Chase es todo diferente, con el siento una conexión diferente, sensaciones nuevas y sentimientos que jamás creí experimentar, incluso tan nuevos que nunca los sentí cuando tenía catorce años, estar con el se siente un lugar seguro, me siento protegida y especial.
Zeo siempre será un chico a quien le tengo cariño, me trato bien e intento estar conmigo en momentos difíciles, pero cuando no eres claro con tus sentimientos no puedes darle esperanzas a alguien que intenta abrir esa coraza que protege su corazón para dejarte entrar. No lo culpo, no soy una chica fácil, me cuesta ser yo y demostrar algo cuando siento que estoy caminando por una cuerda floja, donde todo es inestable y nada es seguro.
La lluvia golpetea el auto; en Londres esta lloviendo a cantaros algo normal aquí, lo curioso es que así se siente mi corazón, como cada gota que resbala por el cristal del auto siento que son lagrimas que mi alma quiere sacar, que quiere llorar como esa nube, porque me siento triste, cansada y sin energías de enfrentar algo que yo misma provoque.
—Tranquila — Chase me sonríe a través del retrovisor para darme seguridad.
—Enid — Noah gira a verme, estamos esperando a que el semáforo cambie para avanzar —, las cosas pasan por una razón, lo conociste, intentaste que fuera el chico que soñaste y no funciono, y esta bien, no podemos forzar la felicidad, pero también esta bien querer ser feliz — deja de verme y continúa —, no pongas su felicidad por encima de tu paz mental.
¿Cuántas veces no lo hemos hecho? ¿Cuántas veces no preferimos ayudar a alguien sin importar si nos sentimos bien?
A lo largo de mis cortos dieciocho años he aprendido que hacemos cosas sin motivación, sin querer por ayudar a otros, por la felicidad de alguien que ni siquiera piensa un poco en nosotros, en lo que sentimos o sacrificamos por ellos.
He puesto la felicidad de todos antes que la mía. ¿qué hay de malo con querer por primera vez ser yo?
No sé si Zep lo entienda, deseo que lo haga, porque yo también deseo que sea feliz, quiero ser feliz, conocer lo que todos llaman “amor”, quiero sentirme viva y no solo existir.
Noah aparca enfrente del parque que está en el centro de la ciudad, me detengo un momento antes de abrir la puerta, salgo, no volteo a verlo porque sé que no tendré la misma valentía.
Chase sale y me da un paraguas, vuelve adentro del auto y yo suelto el aire.
<<Puedo hacerlo>> me digo una y otra vez. Comino con nerviosismo, no quiero llegar, no quiero verlo sentado ahí en donde alguna vez nos sentamos a hablar, no quiero ver sus ojos avellana llenos de odio, de dolor y de coraje.
Entro al parque, veo que hay poca gente, los arboles se mueven un poco por el aire, la lluvia sigue cayendo, hay pequeños charcos de agua.
No hay vuelta atrás, sino lo hago ahora no tendré el valor de hacerlo nunca.
Lo busco con la vista, pero no lo veo, aun no ha llegado. Hay un pequeño kiosco en el centro, camino en dirección de este, lo espero. El que no haya llegado aún me calma un poco mis pulsaciones.
¿Cómo lo voy a ver a los ojos? ¿Cómo le voy a decir que confundimos las cosas y que por miedo de sentir de más con él, termine encontrándome con mi amor adolescente?