Lo que quedó entre líneas: Inevitablemente Tú

11. Revisión médica

~ANIKA~

Odio el olor de los hospitales.

‎No importa cuánto tiempo pase, siempre me devuelve al mismo lugar, las mismas luces blancas, el mismo sonido de máquinas monitoreando algo que podría fallar en cualquier momento.

‎—Respire profundo, señorita Katsar.

‎Respiré.

‎El electrodo frío sobre mi pecho me hizo cerrar los ojos apenas un segundo.

‎Revisión rutinaria.

‎Eso dicen siempre.

‎Rutina para ellos.

‎No para mí.

‎Vi al médico observar la pantalla unos segundos más antes de anotar algo.

‎—El ritmo sigue estable.

‎Estable.

‎Otra palabra que nunca significa tranquilidad real.

‎Asentí despacio mientras acomodaba la manga del vestido.

‎—¿Debo seguir con las revisiones cada seis meses? —pregunté.

‎El doctor ni siquiera dudó.

‎—Después de un accidente como el suyo, sí.

‎Silencio.

‎No me gusta hablar de eso, no porque no lo recuerde, lo recuerdo demasiado bien, a veces creo que mi corazón también.

‎Tomé mi bolso mientras el médico seguía explicando cosas que ya sabía de memoria. Cuidados. Estrés. Descanso. Como si alguna vez hubiera tenido control absoluto sobre eso.

‎—Evite exigirse más de lo necesario —añadió.

‎Casi sonreí. Si fuera tan fácil, mi vida sería otra.

‎Salí del consultorio mirando el teléfono., dos llamadas perdidas de la residencia., ninguna tuya y aun así pensé en ti.

‎Qué irónico.

‎Mi esposo no sabe de esto. En realidad no sabe nada de mí.

‎No sabes que cada revisión médica me hace sentir otra vez como la chica que sobrevivió por poco. No sabes nada del accidente y yo todavía no decido si quiero que lo sepas.




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