Lo que sea Necesario [kung Fu Wa]

#4: Reafirmando la decisión

Habían pasado dos días desde que despertó por última vez, han sido días tranquilos, sin ningún kwei que enfrentar. Por lo que el detector de kweis aún parecía un objeto inútil, pero le daría tiempo.

Mientras tanto, Manipulense aprovechó para crear a su pequeño ejército de gaviotas robot. Ese chico tenía los planos bastante bien explicados, quizás demasiado, hubieron muchas explicaciones que el hechicero no entendió del todo, pero aun así comprendía el propósito.

Un poco de magia por aquí y por allá solucionarán sus nulos conocimientos de la ciencia actual. Lo que de alguna forma, funcionaba igual.

- ¡Lo hice! Mis nuevos secuaces han nacido ¡Son los mejores!

La robogaviota se activó y comenzó a moverse, llegó hasta las gaviotas, quiénes se burlaron de los movimientos mecanizados del autómata y en respuesta la robogaviota lanzó un láser en la cabeza de una gaviota real, quemándole solo un poco las plumas de su cabeza.

Mientras, Manipulense, terminó los últimos detalles a las demás gaviotas metálicas.

- Ya está, ni siquiera yo esperaba tanto de este chico ¡Jajaja!- se rió un poco, hasta que un presentimiento se hizo presente- Ahora solo necesito un sujeto para un control de calidad- murmuró con una sonrisa siniestra, que de no ser por la capa que ocultaba su rostro, asustaría a cualquiera

- ¡Manipulense!- un grito se oyó a las afueras de la estación de teleféricos.

La chica kung fu entró decidida a la guarida, parecía tener un plan en mente. Manipulense se acomodó en su asiento.

- ¡Devuelve al Héroe de la Espada!

- Chica Kung Fu, ya era hora que vinieras... ¡A conocer a mis nuevos amigos!- exclamó enérgico en lo que las robogaviotas se amontonaban para protegerlo- ¡Ataquen!

Tee Zeng no se esperaba aquello, esquivó como pudo los ataques veloces de las gaviotas. Volvió a gritarle a Hao, quien comenzó a despertar.

- Grita todo lo que quieras, él no va a escucharte

- Eso lo veremos- habló retadora mientras esquivaba los láseres- ¡Héroe de la Espada! ¡Recuerda por favor! Esa vez que derrotamos al monstruo teleférico ¡Ah!- se tropezó y quedó indefensa ante un ataque

Sin previo aviso terminó por caerse de donde estaba por culpa de una de las gaviotas metálicas que voló directo a ella.

- Jajaja, pobre ilusa- bufó el villano, mientras los ojos azules dentro del subconsciente se abrían por completo

- Argh- gruñó levantándose adolorida, notando que había en el suelo de la guarida, todavía, afiches de esa pelea que tuvo con el chico actualmente manipulado, tomó uno y se acercó a él- ¡Recuerda cuando ya sabes quién nos hizo luchar!

Con el golpe de estrellas tomó el papel y lo destruyó, las gaviotas volvieron a atacar con láseres.

- ¡Ah! ¡Lucharemos de nuevo!

- Vaya niña tan ruidosa- habló con desprecio antes que un dolor en su cabeza lo hiciera darse cuenta que el chico había despertado- Qu--

- ¡Chica Kung Fu!- la llamó en su mente, intentando quitarse el grillete de su pierna

- Oye idiota ¿que crees que haces?

- ¡Héroe de la Espada!- Tee Zeng y calcetín notaron que se distrajo, lo que significaba que había logrado hacer que Hao reaccionara por un momento- Golpe suave de Tai chi- atacó a las robogaviotas que le impedían el paso y volvió con él

- No, ¡a ella!- el forcejeo lo estaba haciendo perder el control, debía hablar con Hao dentro de su mente

- ¡Héroe de la Espada!- derrotó fácilmente al resto de gaviotas, tanto mecanizadas como normales, y se fue al frente del Héroe

- ¡Es nuestra oportunidad! ¡Ataca! ¡Es ahora o nunca!

- No puedo, Hao debe recordar... ¡Héroe de la Espada! ¡Escúchame!

En la mente del chico, Hao después de liberarse de la cadena recibió un ataque del golpe de estrellas que lo dejó cansado. Entonces se percató que Manipulense estaba parado al lado suyo.

- ¿Qué estás haciendo?

- Esa es mi pregunta- gruñó Hao apretando sus puños mirándolo con ira

- ¿Hace cuanto despertaste?- preguntó acercándose a él- no te sentí antes que ella llegara

- ¡Eso no importa! ¿Por qué la atacas?

- ¿Por qué? Más bien ¿por qué ella nos atacó a nosotros?- el niño lo miró confundido

- No.. no te creo- le gritó furioso levantándose para golpearlo

Manipulense se volvió una sombra que cambió de lugar con rapidez. Hao cayó al suelo nuevamente y una jaula lo atrapó.

- Tu indecisión puede costarle la vida a muchas personas en la isla, mocoso- habló severo

- Pero--

- ¿Acaso olvidaste el trato?- interrumpió decepcionado- ¿Acaso tu palabra vale tan poco?- y atacó directo al orgullo

- N-no..- Hao se sintió intimidado y culpable repentinamente

- No me sorprende el porqué tu padre dudara de ti, siendo tan poco confiable...

- ¡Ya te dije que quiero salvar la isla de los kweis! ¡No importa lo que cueste!- espetó decidido, cayendo aún más en la trampa de Manipulense

- ¡Entonces entiende que ella es tu enemiga!- apuntó tras de sí, mostrando a la chica que estaba frente al cuerpo- ¡Es tu rival! ¡No te ayudará en tu causa!

- ¡¿Pero por qué pelear con ella?!

- ¿Sabes cual es el propósito de esa chiquilla con los kwei?- volvió a mirarlo con decepción

- ...- Hiro Hao se quedó callado, miró al suelo sin saber que responder, en eso Manipulense sonrió y cambió su expresión a una preocupada

- ¡Yo los necesito! Sin su poder, no lograré irme a casa...

- ¿Casa..?- alzó la vista confundido

- No debería sorprenderte que yo no sea de este mundo... fueron los Kweis los que me trajeron a este lugar, convirtiéndome en un vil objeto, obligado a vivir con gaviotas... Solo y confundido...

- Mani...

Empatía.

Si se usa bien, es un arma letal.

- Creí que me ayudarías, te estoy dando la herramienta que necesitas para lograr tu objetivo, y la que hará que esté más cerca de volver.




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