Lo que Solíamos Ser

Million years ago

Mi nuevo apartamento huele a pintura barata y a soledad limpia. No hay rastro de lavanda, ni de café recién hecho, ni del perfume amaderado de Christian que parece impregnar cada poro de nuestra antigua casa.

​A veces, me quedo quieta en medio del salón, rodeada de cajas que no tengo prisa por abrir, y me desconozco. Miro mis manos y me pregunto en qué momento dejaron de ser las manos de aquella chica de diecisiete años que reía en el muelle.

"No extraño a las personas en sí —porque siguen ahí, llamando, trayendo lasañas, exigiendo explicaciones—, extraño la forma en que yo solía verlas. Extraño la ligereza de no tener un secreto que me quema la garganta.

​Me acerco al espejo del baño. Las luces fluorescentes son crueles. Busco a la Inés que quería tres hijos. Busco a la Inés que creía que el amor de Christian era un escudo contra el mundo. No está. Solo queda esta mujer de mirada opaca que ha tenido que huir de un hombre bueno para poder volver a respirar.

​—Lo siento, Christian —susurro al reflejo.

​Lo siento porque él sigue enamorado de una versión de mí que murió en aquella sala de partos silenciosa. Él sigue llamando a una puerta que ya no tiene cerradura. Cuando me mira, no ve a la mujer rota; ve el proyecto de familia que todavía espera completar. Y ese sería mi mayor pecado: dejar que siga soñando con un "nosotros".

​El teléfono vibra sobre el suelo. Es un mensaje de Valeria.

"Inés, mamá está destrozada. Christian no come. No entiendo este egoísmo de repente. Mañana iré a verte. No me importa que no quieras hablar, somos familia."

​"Somos familia". Esa frase solía ser mi refugio; ahora es mi soga. Valeria no puede concebir que yo rompa el equilibrio. Para ella, el amor es una estructura, un deber, algo que se mantiene en pie por pura voluntad.

​¿Cómo le explico que me siento como una intrusa en su árbol genealógico?

​Bajo a la calle a caminar. Necesito perderme entre la gente que no sabe mi nombre. Camino por el parque y veo a las madres jóvenes, escucho las risas, el "caos" que Christian tanto anhelaba.

​Hace un millón de años, yo era una de ellas en potencia. Tenía planes, tenía una luz que iluminaba a Christian desde adentro. Ahora, siento que he envejecido un siglo en un año. Me siento como una observadora de una vida que ya no me pertenece.

​Me arrepiento de haber esperado a que "se me notara la panza" para casarnos. Me arrepiento de no haberle gritado a Christian en el hospital cuando él intentaba ser fuerte. Pero, sobre todo, me arrepiento de no tener el valor de decirle la verdad ahora: que no me voy porque no lo quiera, sino porque me niego a verlo marchitarse a mi lado esperando un milagro que no va a llegar.

​Al volver al apartamento, veo una sombra en el portal. Es Christian. Está apoyado contra la pared, con las manos en los bolsillos, mirando al suelo. Al verme, su rostro se ilumina con una esperanza que me duele más que cualquier insulto.

​—Inés... solo quería saber si habías cenado —dice, con esa voz protectora que me hace querer llorar.

​No hay ira en él. Solo ese asombro persistente, esa incapacidad de aceptar que el "para siempre" se ha terminado.

​—Christian, vete a casa —le digo, con el corazón hecho pedazos—. Por favor. No puedes seguir haciendo esto.

​—Solo es una cena, Inés. Como amigos, si quieres. No te voy a presionar. Solo... no quiero que estés sola.

​Lo miro y veo a un hombre que se niega a soltar el rastro de una mujer que ya se fue hace mucho tiempo. Él no se da cuenta de que, cada vez que intenta "cuidarme", me recuerda que soy incapaz de cuidar de lo que más queríamos.

​—Ya estoy sola, Christian —respondo, entrando en el portal y cerrando la puerta entre nosotros—. Y tú también deberías empezar a estarlo. Es la única forma de que encuentres a alguien que pueda darte lo buscas.

​Subo las escaleras sin mirar atrás, escuchando el silencio que queda al otro lado de la puerta. Me encierro en mi apartamento vacío y lloro, no por el amor que perdí, sino por la chica que solía ser y que, por mucho que corra, nunca volveré a alcanzar.



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#1 en No ficción

En el texto hay: drama

Editado: 25.03.2026

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